El ex ministro de Exteriores José Manuel García Margallo anda recogiendo avales entre la militancia popular, fundamentalmente valenciana, ante la hipótesis de presentarse a la carrera por la sucesión de Mariano Rajoy. No ha tomado todavía la decisión final pues depende, en buena medida, de lo que haga o dejen de hacer los demás nombres en liza, aunque advierte en conversación con El Independiente de que “si hubiera solo la candidatura de Soraya, lo haría sin duda”, en alusión a la ex vicepresidenta con la que está enfrentado y a la que atribuye su salida del Gobierno.

Margallo admite que ya ha “movido algunos avales”, pero que “la gran mayoría” es de militantes de base, nada de baronías, que se lo han ofrecido, aunque todavía está a falta de contabilizarlos. Estatutariamente basta con 100 para poder ser precandidato a las primarias populares. Eso no significa, insiste, en que vaya a aspirar a la presidencia del PP necesariamente “pero sí me permite cumplir los requisitos ante  la posibilidad de presentarme”. De hecho, dice que el gallego Alberto Núñez Feijóo “me parece un magnífico candidato y gestor y si plasma su idea de partido y de España, le apoyaré”.

Cree que el PP se encuentra “en un momento excepcional” tras estar presidido “por un líder que ha marcado una etapa histórica” en referencia a Mariano Rajoy, y que a partir de este momento el primer partido del país debe abordar debates de calado sobre economía, fiscalidad, política exterior o reforma constitucional, cuestiones todas, de las que ya ha hablado en distintos libros.

Recuperar a Piqué, Pizarro y Palacio

“Esto no es un concurso de belleza”, afirma, ni tampoco “un experimento” sino el momento de dar respuestas de futuro aunque él defienda la necesidad de “recuperar el talento perdido”, de “llamar a los reservistas”, para lo que cita los nombres de Josep Piqué, Manuel Pizarro o Ana de Palacio. Argumenta que no es una vuelta al pasado “porque Piqué tiene ideas más modernas que muchos que los que están ahora”.