La ANC de Elisenda Paluzie no está dispuesta a caminar por la senda del deshielo que intentan tímidamente los gobiernos de Pedro Sánchez y Quim Torra. Lo demostró oponiéndose activamente al a renuncia a investir a Carles Puigdemont, y a los consellers presos y huidos por sus imputaciones en la causa del 1-O. Y parece dispuesta a seguir en esa tesis con una iniciativa que pretende crear un listado de empresas favorables al proceso soberanista para promocionarlas entre el consumidor catalán como alternativas a las “empresas de IBEX”.

La propuesta, surgida de la última asamblea de la ANC celebrada el pasado fin de semana plantea, parte de anteriores experiencias de rechazo a las empresas que, tras la celebración del referéndum ilegal y la proclamación de independencia trasladaron sus sedes sociales fuera de Cataluña y pretende dar un paso más con la creación de una página web en la que se registren las firmas que no siguieron ese camino, presentándolas como “favorables a la república”.

“Ha habido varias peticiones desde octubre para que nosotros tratáramos de liderar algún tipo de movimiento para debilitar las empresas del Íbex e intentar fortalecer las empresas que apuestan por Catalunya. La forma de hacerlo es complejísima y se está estudiando”, aseguran fuentes de la ANC, que advierten de que “no hay nada firme aún, ni listas ni nada”. Un camino iniciado con la breve guía editada en enero, que ya presentaba “14 alternativas a las grandes empresas del Ibex”.

El precedente del pequeño comercio

El precedente más inquietante, sin embargo, es el vivido por el pequeño comercio minorista, que desde las semanas anteriores al 1-O ya sufrió la presión de las agrupaciones de ANC y Omnium para que exhibieran en sus locales las etiquetas de “comerç amic” (comercio amigo) como distintivo de los comerciantes favorables al proceso independentista.

Así lo recuerda el vicepresidente de Empresarios de Cataluña, Carlos Rivadulla, quien cuestiona la iniciativa de la ANC pero descarta que tenga incidencia. “Que la ANC haga de conductor y vigilante” de este boicot pasivo a las empresas no independentistas es “económicamente inútil y moralmente repreboble” señala el empresario y dirigente de la entidad que agrupa a empresarios contrarios al procés.

Para Ridavulla, un boicot de este tipo “puede tener efectos puntuales, como se vivió en el sector del cava tras el Estatut, pero el consumidor es racional”. Para el empresario, el boicot realmente preocupante fue el ejercido sobre el comercio minorista. “En pequeños pueblos puede llegar a ser asfixiante, pero en medianas y grandes empresas no es efectivo”.

 

Un ejemplo de ello se vivió el pasado octubre, cuando entidades y partidos independentistas promovieron la retirada de pequeñas cantidades de las grandes entidades que optaron por dejar Cataluña, básicamente La Caixa y Banc de Sabadell. El ex diputado de JxSi Lluís Llach llegó a proponer en twitter retiradas de 155€ de los cajeros, provocando una oleada de bromas en la red social.

Críticas de los partidos

La iniciativa tampoco ha despertado entusiasmo entre los partidos independentistas. El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha asegurado desconocer la iniciativa pero ha dejado claro que “en cualquier caso, por norma general estoy en contra de las listas”.

Por su parte, el portavoz de JxCat, Eduard Pujol, ha señalado como responsable de esta situación al Gobierno “por fomentar, con la complicidad de un cierto establishment catalán” el traslado de sedes sociales de compañías” pero también ha añadido que la voluntad de su grupo “es sumar” para fortalecer la economía catalana. En este sentido, Pujol se ha sumado a la petición de Quim Torra, quien hoy ha reclamado en el encuentro de Empresarios del Pirineo que el Gobierno derogue el decreto que facilita los traslados de sedes sociales.