El Ayuntamiento de Barcelona luce en su fachada un enorme lazo amarillo en recuerdo de los políticos en prisión preventiva por su participación en la declaración de independencia y el 1-O. Desde el 29 de diciembre, la alcaldesa Ada Colau sólo ha permitido que se retirara el nuevo emblema del independentismo el pasado 27 de mayo, cuando una manifestación constitucionalista concluyó con protestas ante el Consistorio y un grupo de manifestantes intentó arrancarlo, ante lo que fueron los propios servicios del Ayuntamiento los que retiraron el emblema.

Sin embargo, 31 años después del atentado de Hipercor, el más sangriento sufrido por la capital catalana, la alcaldesa no ha atendido a la petición del PP para que colgara un lazo azul conmemorativo en recuerdo de las víctimas del atentado etarra.

Alberto Fernández, líder del PP en el Ayuntamiento, ha lamentado que “Colau como alcaldesa incumple los acuerdos municipales, al no poner el lazo azul en la fachada del ayuntamiento, como homenaje a las víctimas del terrorismo, tal y como se decidió por mayoría en el Pleno» y ha anunciado que mañana pedirá explicaciones en la Comisión de presidencia del Consistorio.

El PP recordó ayer al gobierno local el acuerdo y la obligación de recordar con un lazo azul a los 21 muertos y 45 heridos provocados por una bomba de ETA en el hipermercado de la Meridiana, en pleno corazón de la Barcelona trabajadora.

El pasado 25 de mayo el Pleno del Ayuntamiento aprobó con el apoyo de todos los grupos -menos ERC y la CUP- una propuesta del PP para realizar para realizar este homenaje simbólico, de colgar el lazo azul, en memoria de las víctimas del terrorismo, desde el Ayuntamiento de Barcelona.

Fernández ha lamentado que “Colau no tiene tantos problemas para colgar el lazo amarillo independentista en la fachada del Ayuntamiento, ahora debería explicar los motivos por los que no ha hecho lo mismo con el lazo azul en contra del terrorismo” y ha recordado que el próximo 17 de agosto debe colgarlo con motivo del primer aniversario del atentado yihadista de la Rambla.

El Ayuntamiento se personará como acusación particular contra el manifestante que intentó arrancar el lazo amarillo

Paralelamente, el teniente de alcalde Jaume Asens ha hecho público hoy el informe de la Guardia Urbana sobre los incidentes del pasado mayo. La policía local ha identificado a un hombre por «lanzar una lata de cerveza contra la fachada del Ayuntamiento» que puede afrontar una multa de entre 600 y 30.000 euros según Asens.

El regidor ha añadido que los hechos se pondrán en conocimiento de la Fiscalía para que «abra diligencias si lo considera oportuno» y ha confiado en que, con el cambio de Gobierno, «la Fiscalía sea más contundente ante estas situaciones». Además, Asens trasladará el informe a Interior para que abra un expediente informativo contra los convocantes de la manifestación porque «son los responsables del orden de esa  manifestación».

El número tres de Ada Colau ha anunciado además que el gobierno municipal ha acordado una estricta normativa de símbolos por la que las pancartas colgadas solo podrán ser retiradas por orden expresa de la alcaldesa.