«Podrían estar juntos, si piden el mismo módulo». La consellera de Justicia de la Generalitat, Ester Capella, ha dejado claro hoy que su departamento hará lo posible para facilitar la estancia de Oriol Junqueras, Raül Romeva, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart en la prisión de Lledoners (Manresa), como la de Dolors Bassa y Carme Forcadell en Puig de les Basses (Figueras).

Fuentes de Justicia han señalado que la dirección de Lledoners prevé ubicar a los cuatro líderes independentistas en el mismo módulo, el número dos, destinado a los presos menos peligrosos, y que rebajará su ocupación hasta los 80 internos. Este módulo no acoge a presos por delitos violentos o con adicciones, está reservado a presos de corta duración, por delitos económicos o en tercer grado.

Pese a ello, Capella ha asegurado que no tendrán «trato de favor» al tiempo que la portavoz del Govern, Elsa Artadi, insiste en que no son las carceleros de nadie. El ejecutivo catalán afronta las primeras críticas por acatar el mandato del juez Pablo Llarena sobre las condiciones en las que debe producirse en internamiento de los imputados en situación de prisión incondicional, la contradicción de gestionar esa prisión preventiva que ha obligado a la alcaldesa Ada Colau a salir en defensa de Capella.

Junqueras, Romeva y los «Jordis» han salido a las 9 de la mañana de Zuera -donde esta mañana han recalado Forcadell y Bassa, en su viaje a Figueres-. El primer destino de los hombres será la prisión de Brians II, donde recalan todos los presos trasladados a Cataluña para hacer el trámite de ingreso en el sistema penitenciario catalán. Allí se producirá el traspaso de la Guardia Civil, responsable del traslado, a la Dirección de Instituciones Penitenciarias de la Generalitat, dependiente de la Conselleria de Justicia.

Ha sido esta dirección general la que ha gestionado la distribución de los políticos en prisión incondicional, y su agrupación en Lledoners, una prisión que no alcanza el 70% de ocupación, inaugurada en 2008 dentro del programa de renovación de los centros penitenciarios catalanes emprendido por el tripartito.

La «cárcel amable»

Presentada en su momento como la «cárcel amable», fue el buque insignia de la nueva política penitenciaria del Gobierno de José Montilla, centrada en prisiones más pequeñas, más modernas y más amables. Con instalaciones como su llamativa piscina, las celdas, de 10 metros cuadrados, están dotadas con cama, una estantería, inodoro, ducha privada y un interfono para situaciones de emergencia.

Antes de llegar a Lledoners, los cuatro presos pasarán una revisión médica en Brians II, que forma parte del ingreso en el sistema penitenciario catalán, para después emprender viaje a la cárcel de Manresa. Allí, Capella ha insinuado que podrían estar agrupados en el mismo módulo, pero en todo caso dependerá de las peticiones de los propios presos y la disponibilidad y criterio de la dirección de la prisión, según la consellera.

«No se puede hacer lo que uno quiera» ha advertido Capella esta mañana, «siempre se está bajo control del juez de vigilancia penitenciaria». Los presos, ha añadido «estarán donde puedan estar, en función de sus voluntades personales y de la disponibilidad de módulos, como con todo el mundo».

Es fácil prever que la voluntad será de estar juntos en el mismo módulo, con la opción, apuntada por algunas fuentes, de que se trate de un módulo de reserva especial, aunque Capella ha negado tajantemente que vayan a estar solos.

Traspaso de carteras en prisión

La diferencia más sustancial derivada del traslado a Cataluña será, sin embargo, el régimen de visitas. Si en Estremera, Soto del Real o Alcalá Meco los líderes independentistas en prisión incondicional han visto su relación con el exterior condicionada por un régimen de visitas muy controlado desde el Ministerio de Interior, el Govern ya ha dejado claro que su intención es intensificar el trato con los ex consellers en las próximas semanas.

De entrada, para «completar el traspaso de carteras» que el Govern Torra intentó escenificar el pasado 5 de junio con los presos y los ex consellers huidos. Interior solo autorizó las visitas a los republicanos Junqueras y Romeva, no así con Josep Rull y Jordi Turull.

Elsa Artadi ya anunció el martes que procederá a escenificar el traspaso de cartera con su antecesor, Jordi Turull, y otro tanto hará Damià Calvet con Josep Rull, cuando ambos sean trasladados a prisiones catalanas -el proceso está en marcha, tras la autorización del Tribunal Surpemo- previsiblemente a finales de semana.