Barack Obama, quien fuera 44 presidente de Estados Unidos, ha hecho un llamamiento en contra del autoritarismo, especialmente dirigido a los jóvenes, en su intervención en Madrid en la cumbre de Innovación Tecnológica y Economía Circular, organizada por Advanced Leadership Foundations. El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, se reunió brevemente con Obama, tras su intervención.

En la rueda de prensa del consejo de ministros, la portavoz del gobierno, Isabel Celaá, dijo que había sido «una reunión cordial, de dos personas que saben mucho de cómo puede dirigirse un país». Fue un visto y no visto. Visto por las cámaras que dejaron constancia del apretón de manos. Sánchez se hizo eco en su cuenta de Twitter. «Sintonía y cordialidad», subraya el presidente del Gobierno.

«Hello, hola (en español)», arrancó Obama sonriendo a la audiencia, y recordó «lo mucho que me gusta visitar este país». Obama ya prometió la última vez que vino a España, ya como presidente saliente, que volvería con frecuencia al país que conoció de veinteañero,, mochila al hombro.

«Es hora de decir que no queremos movernos hacia el autoritarismo», remarcó al aludir a los riesgos que afronta la democracia en a actualidad. Obama mantuvo una charla de unos 45 minutos con Juan Verde, presidente del Advanced Leadership Foundation, que le prresentó como «un gran líder global, comprometido con las causas en las que cree, que sabe pasar de las palabras a la acción».

En la conversación con Juan Verde, Obama hizo hincapié sobre los tiempos convulsos en los que vivimos. «Estamos inmersos en una época de cambios espectaculares y muy rápidos. En una década todo ha cambiado. Vemos también un creciente nacionalismo que va más allá de estar orgulloso de tu país», afirmó el ex presidente de EEUU, que está volcado en su fundación que promueve la educación y apoya el liderazgo de los jóvenes. .

Según Obama, «hemos de entrenar a nuestros jóvenes a pensar rápidamente y adaptarse a los cambios. La mayoría de los problemas son humanos, tienen que ver con sentimientos, la avaricia, la ambición, y hemos de animar a la gente joven a pensar diferente y buscar nuevas maneras de organizar la sociedad».

La mayoría de los problemas son humanos, tienen que ver con sentimientos»

Con elegancia y sin citar a nadie explícitamente,  aludió a las dificultades que tuvo para buscar consensos cuando ocupó la Presidencia de EEUU. «Empezamos en plena crisis, así que intenté que nos moviéramos lo más rápido posible. En las democracias, sobre todo en países como EEUU o España, siempre hay disensiones. A veces es frustrante ver cómo partidos de la oposición impiden ciertas políticas. Lo que me procupa es cuando surgen políticos que fomentan la división en lugar de unir. Entonces la democracia se deteriora. Es un peligro». Sin embargo, insistió en que la democracia es el mejor de los sistemas posibles.

Uno de los grandes cambios a los que se refirió ha tenido lugar en el panorama mediático. «Antes había tres cadenas de televisión, y se ofrecía la misma versión de los hechos. Podríamos estar en desacuerdo con lo que pasaba, pero hoy recibimos cada vez más información. No vivimos en la misma realidad. Si ves Fox News la realidad es diferente que si lees el New York Times. Sobre cambio climático: si me dicen que no existe y que es un invento de los que quieren destruir América, no sé qué decir. Es un problema no solo de EEUU y ha sido explotado por ciertas fuerzas internacionalmente. Amplifican las diferencias en lugar de unir a la gente».

Una de las principales fortalezas de mi país es su capacidad de asimilar gente de distintos orígenes»

Para Obama en democracia es básica la confianza. «Si no hay esa confianza, ese sentido común que trascienda las diferencias, algo asíc omo una conciencia cívica común, no se puede construir la democracia. Estados Unidos es un experimento muy interesante porque su población es muy diversa. Parecemos diferentes, de distintos orígenes pero nos une una visión común y unos principios», señaló. El ex  presidente demócrata remarcó a su vez cómo la inmigración había enriquecido a Estados Unidos. «Una de las principales fortalezas de mi país es su capacidad de asimilar gente de distintos orígenes». La crítica a la Administración Trump, que ha promovido la separación de familias en nombre de una política migratoria punitiva, era clara, pero sin poner nombres en ningún momento.

En todo momento se mostró preocupado por la importancia de la inversión en educación, en tecnología y en economía sostenible. «Nos decían que éramos demasiado lógicos, que nos faltaba pasión. Creo que nos hemos de mover por la lógica. Ahora hay países que difunden el miedo en lugar de buscar soluciones. Es un gran peligro. En la historia de la humanidad cuando hay inversión en tecnología, defensa de valores y progreso en las universidades y la ciencia, hay avances».

Y de nuevo contra Trump. «Cuando se recorta en innovación, fallamos a los ciudadanos. Si mantenemos la inversión, algún niño de ahora podrá descubrir mañana la cura contra el cáncer, por ejemplo».

Ve fundamental motivar a los jóvenes para que se impliquen en política. Tiene un truco. «Les digo: ‘Si no lo haces tú, lo hará otro. ¿Dejarías a tu abuela elegir tu ropa, pues por qué dejas que decidan por ti?  Lo entienden rápido. En EEUU tenemos una participación muy baja. La democracia solo funciona si los ciudadanos participan. Cuanta más gente se implique, mejor será. Si los gobiernos mienten o son corruptos, se desaniman. Si tienes confianza en la gente y los hablas honestamente, explicas la naturaleza de los problema, y les pides implicación, la mayoría responde. Sienten que tienen voz. Hay políticos que prefieren manipular».

Pese a las dificultades e incertidumbres, prima el optimismo, un optimismo que Obama quiere contagiar a los más jóvenes.  Les recuerdo siempre que si te preguntas qué periodo de la Historia vivirías, para tener más oportunidades, elegirías vivir ahora. Nunca ha sido tan alto el nivel de salud, de educación, hay conflictos pero menos violencia per capita, saludable… El progreso no está garantizado pero la trayectoria del ser humano va en buena dirección».

Según Obsama, «la pregunta es ahora cómo continuar. Requiere consistencia, paciencia, constancia, imaginación. Todo líder que admiro dice que hay que mantener una visión de un mundo mejor. para que las cosas vayan mejor. Las instituciones humanas no son perfectas nunca pero pueden ser mejores. Cada uno puede hacerlo. Juntos vamos a avanzar». Palabra, muy cotizada, de Obama.