El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado en una entrevista en la CBS que la Unión Europea es un «enemigo» de Estados Unidos por «lo que nos hacen en el comercio», y ha agregado que «eso no significa que sean malos».

Ha sido al preguntarle sobre quiénes considera que son los enemigos de su país cuando ha señalado directamente a la Unión Europea: «Bueno, creo que tenemos muchos enemigos. Creo que la Unión Europea es un enemigo, lo que nos hacen en el comercio. Ahora no pensaría en el Unión Europea, pero son un enemigo». No es el único que ha señalado, ya que también ha apuntado a Rusia o China, aunque ha querido matizar: «Rusia es un enemigo en ciertos aspectos. China es un enemigo desde el punto de vista económico, sin duda son un enemigo. Pero eso no significa que sean malos. No significa nada. Significa que son competitivos».

Trump ha hecho estas declaraciones solo un día antes de su primera cumbre con el presidente ruso Vladimir Putin en Helsinki, territorio neutral asociado a la Guerra Fría, época en la que se formó la mentalidad del ex jefe de la KGB.

Aunque Trump y Putin se han visto en dos ocasiones en este periodo, en la cumbre del G20 en Hamburgo en julio de 2017 y en la cumbre Asia-Pacífico (APEC) en Vietnam en noviembre, la de este lunes en Helsinki será su primera cumbre y también la primera entre los mandatarios de ambos países en ocho años, un periodo en el que la relación entre los dos antiguos enemigos de la Guerra Fría ha tocado su nivel más bajo.

El presidente estadounidense llega a su cita con Trump tras una agitada semana en la que ha participado en la cumbre de la OTAN, donde protagonizó un encontronazo con sus aliados a cuenta del gasto en defensa, y tras una visita a Reino Unido que ha estado marcada por las críticas iniciales realizadas a la primera ministra, Theresa May, sobre su postura respecto al Brexit.

El propio mandatario ha reconocido que su encuentro con Putin era, quizá, la etapa «más fácil» de su periplo europeo si bien ha querido dejar claro frente a quienes dudan de su postura respecto a Rusia, ante sus frecuentes elogios a su presidente, que ve en este a «un rival» y no a «un amigo o un enemigo».