El nuevo Govern de Quim Torra ha decidido premiar el activismo de personas y entidades que durante los últimos meses han impulsado el proyecto independentista y ha escogido para ello las Creus Sant Jordi, el máximo galardón otorgado anualmente por la Generalitat. Entre los 55 premiados de este año destacan la monga Sor Lucia Caram y la Asociación Catalana por los Derechos Civiles (ACDC), integrada por los familiares de los políticos presos y huidos de la justicia.

Elsa Artadi ha anunciado hoy la entrega de las Cruces Sant Jordi, que tradicionalmente se otorgan por Sant Jordi, y que este año llegan con retraso por la aplicación del 155. «No hemos querido dejar de entregar las cruces de 2018» ha señalado la portavoz del Govern, que ha defendido los premios a Caram y la ACDC porque «la Generalitat en sus condecoraciones no puede estar al margen de la situación politica y social que vivimos».

La monja enamorada de Mas

Sor Lucía Caram se ha distinguido durante los últimos dos años por su apoyo militante al independentismo con declaraciones tan polémicas como la comparación de los políticos presos por su participación en el 1-O con Jesús.

Su presencia constante en el debate político, en ocasiones junto al ex president Artur Mas, del que llegó a asegurar en un debate público que estaba «enamorada» ha provocado fricciones con la cúpula eclesiástica y polémicas con la Fundación Tous, que presidía en un patronato integrado también por la periodista Pilar Rahola y la esposa de Mas, Helena Rakosnik.

Al margen de Caram y la ACDC, el Govern ha premiado también la filóloga Teresa Casals, líder de la plataforma Som Escola, una de las palancas de cohesión de la defensa de la escuela catalana que se ha inclinado abiertamente a favor del proceso independentista.