Franco, el Valle de los Caídos y las fosas comunes de la Guerra Civil española. La triada suele aflorar con la llegada de Gobiernos socialistas y sumergirse con el relevo de los últimos ejecutivos populares. En apenas mes y medio del último relevo forzoso en La Moncloa, ha vuelto a emerger con intensidad. Y lo ha hecho hasta el punto de que el presidente Pedro Sánchez lo ha situado en los puestos de prioridad a resolver con máxima urgencia. Al frente de ello ha situado a Fernando Martínez al que ha asignado para ejercer una responsabilidad de nueva creación: la dirección general de Memoria Histórica.

En pleno debate sobre la exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos, el nuevo responsable de memoria del Gobierno Sánchez ha asegurado que la exhumación de cuerpos no sólo afectará a los restos del dictador sino que se extenderá sobre los miles de desaparecidos, de represaliados en la Guerra Civil, que aún no han sido localizados: «No se asentará la democracia en este país mientras tengamos fosas comunes», ha asegurado Martínez.

Sacar a los republicanos de las fosas no es ni de izquierdas ni de derechas, es dignidad democrática»

Lo ha afirmado durante su intervención en los cursos de verano de la Universidad del País Vasco que se celebran en San Sebastián y en los que ha adelantado algunos de los aspectos que se incluirán en la reforma integral de la Ley de Memoria Histórica que prepara el Ejecutivo. Durante el congreso titulado Cuerpos incómodos: Violencia masiva, fosas comunes y necropolítica, Martínez ha apuntado que se establecerá que sea el propio Estado quien lidere la búsqueda de fosas y cunetas en las que se crea que pueda haber enterrados represaliados de la guerra: «Sacar a los republicanos que están en las fosas comunes no es ni de izquierdas ni de derechas, es una cuestión de dignidad democrática», ha señalado.

Censo de víctimas de la Guerra Civil

Ha calificado de «ignominia» que España sea hoy día el único país de Europa en el que perviven fosas comunes. Ha cuestionado que se pueda acusar al nuevo Ejecutivo de «abrir heridas» cuando en realidad «siguen abiertas». En su opinión, no cerrarán definitivamente «hasta que abramos las fosas mayoritariamente y podamos entregar a las familias los restos de sus antepasados». El director de Memoria Histórica ha señalado que el único modo de cerrarlas definitivamente será «entregando los cadáveres a sus familiares para que reciban digna sepultura».

En este sentido, ha señalado que los restos de Franco serán exhumados del Valle de los Caídos y entregados a sus familia. Respecto a los del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera, ha apuntado que serán exhumados pero para ser depositados en otro punto del Valle de los Caídos que no sea «preminente». «La diferencia entre Primo de Rivera y Franco», ha aclarado, es que el primero «sí es un caído de la Guerra Civil, Franco no».

El Gobierno elaborará un censo de víctimas y multará a los ayuntamientos que no retiren símbolos franquistas

Respecto al futuro del Valle de los Caídos, Martínez ha afirmado que se trata de un «símbolo del nacionalcatolicismo» al que se le debe retirar cualquier significado franquista «para convertirlo en un Centro Nacional de la Memoria» una vez sean trasladados los restos del dictador. Martínez ha apuntado que la intención del Gobierno es actualizar el mapa de posibles fosas que puedan existir en nuestro país para proceder a la localización de los cuerpos de los represaliados que aún no han sido localizados ni identificados. Para ello está previsto elaborar un censo actualizado de víctimas. La reforma de la Ley de Memoria histórica también pretende incluir sanciones a los ayuntamientos que no retiren los restos con referencias al franquismo».