El líder del PP, Pablo Casado, ha encontrado en el conflicto del taxi un motivo de confrontación con el Gobierno, a cuyo presidente ha acusado de tener «paralizado» el país. El PP va a pedir en el Congreso la comparecencia del ministro de Fomento, José Luis Ábalos, para que explique cómo se ha podido llegar a este punto después de un decreto-ley de la época de Mariano Rajoy, «que apoyaron todos los Grupos Parlamentarios» para pacificar el sector y asegurar la convivencia con las VTC.

Casado acusa a los socialistas de haberse dejado llevar por el «decrero Colau» en muy buena medida como precio al apoyo que éstos le prestaron en la moción de censura. Su secretario general, Teodoro García Egea, ha llegado a decir que Ábalos «se ha plegado» a una propuesta de la alcaldesa de Barcelona, que ha vuelto a poner a los taxistas en pie de guerra. Los populares creen que la «pasividad» que dicen ver en el Ejecutivo «es intolerable» y más que se «marche de vacaciones» en esta situación aunque lo cierto es que el ministro y el secretario de Estado se están reuniendo con el sector.

En una intervención ante la Junta directiva Regional del PP de Madrid, Casado ha insistido en que el PP dejó «la situación arreglada y consensuada y ahora llega el PSOE y ha roto ese consenso, que lo arregle”, ha enfatizado. Tanto en 2017, con el decreto que evitaba la especulación de las licencias, como en 2018 cuando se estableció el criterio de una licencia de VTC por cada treinta de taxi, el sector se pacificó con un gran conssenso. Además, Casado ha acusado al ministro del ramo de estar “cambiando de versión todos los días” y plegarse a Colau, que intenta “cobrarse esta pieza como una forma más de chantaje al Gobierno de la nación que como un servicio a los ciudadanos”.

En definitiva “le toca” al PSOE solucionar la papeleta, ponerse manos a la obra y dejar de tener «todas las ciudades paralizadas en plena temporada turística”, para sentenciar que la “incompetencia” del Gobierno que, en vez de “resolver problemas, los crea”.