La Policía Local de Sevilla ha detenido a Ángel Boza, uno de los integrantes de ‘La Manada’, por robar en la tarde de este miércoles unas gafas de sol en la tienda de El Corte Inglés en el centro de la ciudad y embestir a los dos vigilantes de seguridad que le habían sorpendido, según han confirmado fuentes municipales. Boza, que se encuentra en estos momentos en comisaría, conducía el vehículo pese a tener el carné retirado.

A través del perfil oficial de Emergencias de Sevilla en Twitter, el Consistorio hispalense acaba de confirmar el arresto adelantado por El Independiente a las 21.36 horas. “Policía Local de Sevilla detiene a un miembro de La Manada por intento de robo y agresión en un centro comercial de Sevilla. Ampliaremos información”, reza el tuit.

Según ha detallado el Consistorio, agentes del Grupo Giralda (Policía Turística) de la Policía Local de Sevilla han interceptado a Boza en la tarde de este miércoles en la céntrica avenida de Menéndez Pelayo -a la altura de los Jardines de Murillo- cuando conducía un vehículo Opel Astra de color azul y después de embestir con el mismo a dos vigilantes del centro comercial que le sorprendieron sustrayendo unas gafas de sol -marca Oakley- del citado establecimiento. Los funcionarios habían recibido el aviso de los responsables de la tienda.

Ángel Boza embistió el vehículo que conducía pese a tener retirado el permiso contra los dos vigilantes que le sorprendieron robando

“Los agentes de seguridad privada persiguieron al posteriormente detenido hasta los aparcamientos del mismo donde tenía estacionado su vehículo. Lejos de atender las indicaciones de los vigilantes, arremetió presuntamente con su coche contra dos vigilantes, que resultaron lesionados y precisarán asistencia médica aunque su estado no reviste gravedad”, señala la nota. Ultra del Sevilla FC como otros integrantes de ‘La Manada’, Boza es el más joven de los cinco: cumplirá 27 años el próximo 17 de octubre.

Gafas hurtadas por Ángel Boza.

Instantes después de la detención, una grúa municipal ha retirado el vehículo utilizado por Boza para agredir presuntamente a los vigilantes de seguridad después de que éste fuera trasladado a dependencias municipales. La Policía Local investigaciones ahora las anotaciones de tráfico por dos procedimientos diferentes en sendos juzgados de Sevilla con retirada de carné de conducir.

En libertad provisional y con severas medidas cautelares, el detenido tenía suspendido temporalmente el permiso de conducción por un juzgado de lo Penal de Sevilla, lo que supone presuntamente la comisión de un delito contra la seguridad vial. Horas después de su arresto, Boza ha pasado a dependencias de la Policía Nacional, que darán traslado de los hechos al juzgado.

La incógnita que se despejará en las próximas horas es si el episodio protagonizado este miércoles afectará a su situación y volverá nuevamente a prisión provisional una vez pase a disposición judicial este jueves o viernes. El condenado no ha incumplido las medidas cautelares impuestas por la Audiencia de Navarra, pero ello no impide que el juez de guardia de Sevilla que le tome declaración lo mande a la cárcel de forma preventiva si aprecia riesgo de reiteración delictiva (los abusos sexuales a la chica en Pamplona y ahora el hurto y la agresión a los vigilantes de seguridad).

Condenados ya pero en libertad provisional

En su artículo 31, la Ley de Seguridad Privada considera agresiones a “agentes de la autoridad” las que se cometan contra el personal de seguridad “debidamente identificado” cuando desarrolle su labor “en cooperación y bajo el mando de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad”.

Ángel Boza es uno de los cinco miembros de ‘La Manada’ condenados el pasado abril a una pena de nueve años de prisión por un delito abusos sexuales a una joven madrileña durante la celebración de las fiestas de San Fermín en 2016. Como sus amigos, quedó en libertad el pasado 22 de junio tras abonar cada uno los 6.000 euros de fianza impuesta para eludir la prórroga de la prisión provisional.

Coche con el que el joven de La Manada embistió presuntamente a los vigilantes.

Cuando decretó su puesta en libertad, el tribunal impuso a los condenados la obligación de comparecer tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes) en el juzgado de guardia su localidad de residencia, la prohibición de acceder a la Comunidad de Madrid -(lugar de residencia de la denunciante), la prohibición de comunicación con la víctima por cualquier medio o procedimiento, la retirada del pasaporte y la prohibición de obtenerlo en un futuro, la prohibición de salir del territorio nacional sin autorización judicial y la designación de un domicilio donde puedan ser hallados, así como un teléfono de contacto, con la advertencia expresa de que en el caso de no ser localizados en esos domicilios de inmediato se expedirá la correspondiente requisitoria (orden de busca y captura).

Otro de los integrantes de ‘La Manada’, el guardia civil Antonio Manuel Guerrero, protagonizó un episodio polémico semanas atrás cuando se presentó en una oficina de la Policía Nacional en Sevilla -concretamente en la de Tablada, frente al aeródromo del mismo nombre- para renovar presuntamente el pasaporte y entregarlo posteriormente en el juzgado. Pese a que las acusaciones solicitaron su ingreso nuevamente en prisión por quebrantar supuestamente una de las medidas cautelares impuestas, el tribunal -con el voto particular de uno de los magistrados- ha optado por mantenerlo en libertad.