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La célula de Alcanar pretendía financiar los atentados de Barcelona con microcréditos

Los Mossos apuntan en un informe que estas empresas de créditos rápidos son una fuente habitual de financiación para individuos radicalizados y grupos terroristas

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La célula de Alcanar pretendía financiar los atentados de Barcelona con microcréditos

Resumen:

Varios miembros de la célula terrorista del 17-A pidieron un mes antes de los atentados de Barcelona y Cambrils (Tarragona) créditos rápidos para poder comprar supuestamente las sustancias con las que fabricar los explosivos, en algunos casos utilizando nombres falsos. Los Mossos apuntan en un informe que estas empresas de créditos rápidos son una fuente habitual de financiación para individuos radicalizados y grupos terroristas.

Varios miembros de la célula terrorista del 17-A pidieron un mes antes de los atentados de Barcelona y Cambrils (Tarragona) créditos rápidos para poder comprar supuestamente las sustancias con las que fabricar los explosivos, en algunos casos utilizando nombres falsos. Así lo apunta la Comisaría General de Información de los Mossos d’Esquadra en un informe, al que ha tenido acceso Efe, que figura en los 21 tomos del sumario de la investigación de los atentados del 17-A sobre los que el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha levantado el secreto.

A raíz de este informe, el juez Andreu ordenó en un auto del pasado 18 de junio que las financieras con las que supuestamente habían mantenido contacto los terroristas -Cofidis, Moneyman.es y DineroRapid- aporten toda la documentación relativa a los préstamos concedidos a los miembros de la célula, con el objetivo de «conocer todos los canales de financiación» de los investigados.

En concreto, según los Mossos, uno de los terroristas abatidos en Cambrils, Mohamed Hichamy, realizó cuatro llamadas a Cofidis entre el 4 y el 8 de julio de 2017, según se desprende del estudio del registro de su teléfono móvil. Teniendo en cuenta que la financiera Cofidis «ofrece dinero a crédito de una manera muy rápida», según los Mossos, «todo parece indicar que la voluntad de Mohamed Hichami era conseguir dinero a crédito (evidente para no ser retornado) con la finalidad de adquirir las sustancias precursoras para la fabricación de los explosivos, como así se ha constado que hicieron durante esas fechas».

Crédito un mes y medio antes del atentado

Hichami efectuó estas llamadas entre el 4 y el 8 de julio, lo que para los investigadores resulta «especialmente importante», ya que se puso en contacto con la financiera en una fecha «muy cercana al día 20 de agosto de 2017, fecha que parecía la prevista por los terroristas para cometer los atentados», que finalmente los precipitaron el 17 de agosto tras saltar por los aires la casa de Alcanar (Tarragona) en la que preparaban los explosivos.

Según el informe, el autor del atentado en las Ramblas, Younes Abouyaaqoub, y Mohamed Hichamy -uno de los terroristas abatidos en Cambrils-, solicitaron un crédito a Cofidis el 4 de julio de 2017, justo un mes y trece días antes de los atentados, «por lo que se puede inferir que esta petición podría estar motivada para coadyuvar la gestión de los atentados».

Asimismo, resaltan los Mossos, tanto Hicham Aouyaaqoub -hermano de Younes y de otro de los terroristas abatidos en Cambrils-, y Rachid Oukabir -hermano de dos de los integrantes de la célula, Moussa, abatido en Cambrils, y Driss, uno de los encarcelados- también solicitaron préstamos a la misma entidad, «que bien pudieran obedecer a esta misma estrategia».

Nombres falsos

Además, tras analizar el contenido de un teléfono móvil hallado entre los escombros de Alcanar, perteneciente a Mohamed Houli -uno de los encarcelados-, los Mossos han detectado que recibió varios SMS de empresas de microcréditos como Moneyman.es y Dinerorapid, por lo que concluyen que hizo búsquedas en estas empresas. Estos SMS resultan también reveladores, según los Mossos, porque muestran «de nuevo» otra de las estrategias marcadas por la célula terrorista y que también se había podido observar en operaciones anteriores, como es el uso de una «identidad ficticia», ya que varios de los mensajes recibidos en el móvil de Houli van dirigidos a «Nelu Daniel».

Los Mossos apuntan que esta estrategia se aplicó ya en atentados en París y por combatientes extranjeros para viajar a zonas de conflicto

«Esta instrucción infiere que la identidad de Nelu Daniel bien pudiera responder a esta táctica de imposibilitar y dificultar un posterior rastreo por parte de los cuerpos policiales, amén de engañar y estafar a la empresa de microcrédito», sostienen los Mossos. En este sentido, la policía autonómica subraya que en la adquisición de tarjetas SIM telefónicas los miembros de la célula también se sirvieron de identidades inexistentes, aprovechándose de que en algunos establecimientos de venta las medidas de seguridad y de identificación eran «laxas o inexistentes, pese a la obligatoriedad de los mismos a identificar a los compradores de dichas tarjetas».

Los Mossos resaltan en su informe que las peticiones a empresas de microcréditos para financiar atentados terroristas a escala global se pueden «rastrear en el tiempo», ya que Amedy Coulibaly obtuvo un crédito de 6.000 euros para financiar el atentado de París, ya que con esa suma adquirió varias armas y pagó un billete para que su pareja se uniese a las filas de Daesh en Siria.

Además, este método de financiación ha sido utilizado por los «combatientes extranjeros» para desplazarse a zonas de conflicto, «siendo un dinero que nunca devolverán y que cederán a la organización terrorista Daesh una vez llegados a su territorio», según los Mossos.

Búsquedas en Google

Los Mossos también apuntan en otro informe que los autores del atentado de Barcelona y Cambrils realizaron 43 búsquedas en Internet sobre la Sagrada Familia en apenas media hora, además de consultar «monumentos bonitos en Barcelona» o «todo sobre el Betis vs Barcelona».

Sin embargo, la explosión del chalé de Alcanar (Tarragona), donde prepararon el ataque y en la que murieron dos terroristas, precipitó los hechos y les obligó a actuar a la desesperada. En el informe, en el que se analiza el contenido de un móvil hallado en las ruinas del chalé y que previsiblemente pertenece a Mohamed Hychami -abatido en Cambrills-, se desprende que los terroristas tenían un «claro interés» por atentar en la Sagrada Familia.

Cuarenta y tres veces en apenas 25 minutos buscaron el monumento en Internet, unidas a las treinta búsquedas que realizaron del metro de la Sagrada Familia en un lapso de 12 minutos. Las búsquedas sobre el modelo arquitectónico, añadido al testimonio de uno de los detenidos que se encuentra en prisión, Mohamed Houli, que confesó que fabricaron cerca de 100 kilogramos de triperóxido de triacetona (explosivo conocido como «la madre de Satán»), evidencian que los terroristas pretendían «colocar los explosivos en puntos críticos de la estructura» para demolerla o «causarle los máximos daños estructurales posibles».

Otro objetivo «muy probable» de atentado fue el campo del Barcelona F.C. por las «diversas combinaciones» de búsqueda que realizaron sobre él. Todo sobre el betis vs barcelona» (4 veces), «los próximos partidos que se jugarán en el Camp Nou (4 veces)» o «el Camp Nou sus entradas y salidas» (43 veces), fueron algunas de las búsquedas, que demuestran que tenían «un interés muy claro» para saber los puntos de acceso al campo y los próximos partidos que iban a disputarse, principalmente el que enfrentaba al Barça y al Betis el 20 de agosto.

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