Un coche se ha estrellado este martes contra las barreras que delimitan el Parlamento británico en Londres, en un incidente que se ha saldado con dos heridos y que ha obligado a las fuerzas de seguridad a cerrar la zona como medida de precaución, a la espera de conocer las circunstancias exactas. El Comando antiterrorista de la Policía Metrropolitana de Londres está dirigiendo la investigación sobre el terreno, aunque no está confirmada la hipótesis terrorista.

El siniestro ha tenido lugar a las 7.37 (hora local) y, tras él, ha sido detenido el conductor del vehículo, según la primera información difundida en Twitter por Scotland Yard. Varios peatones han resultado heridos, ha añadido la Policía sin entrar en más detalles. Al lugar de los hechos han acudido tres ambulancias que han atendido a dos heridos que no revestían gravedad, a las que han trasladado al hospital.

«Hemos atendido en el lugar de los hechos a dos personas por heridas que no serían graves y las hemos trasladado al hospital», ha informado el Servicio de Ambulancias de Londres en un comunicado.

Los agentes han acordonado la zona y también se han cerrado las entradas a la estación de Metro de Westminster, que solo funciona para los usuarios que quieran realizar un trasbordo entre líneas. Las autoridades han pedido la colaboración de la ciudadanía para esclarecer el suceso.

Tras el incidente, los alrededores de la zona del Parlamento han sido acordonados al tiempo que las ambulancias y los bomberos llegaban a la zona del suceso. La salida de metro de Westminiter también se ha cerrado para mayor seguridad.

La policía metropolitana de Londres ha confirmado en las redes que no creen que haya «nadie peligroso» en la zona, pero han advertido que el lugar sigue acordonado para facilitar la investigación.

A la espera de que continúen las informaciones, no está aún claro si se ha tratado de un ataque terrorista. Algunos testigos de la zona aseguraban que el coche se dirigía a toda velocidad hacia el parlamento, según recoge el periódico británico The Guardian. «Creo que era intencional: el coche conducía a toda velocidad hacia las barreras. Yo estaba andando en la otra acera y escuché ruido y a alguien gritando», aseguraba un testigo de lo ocurrido.

La zona del Parlamento fue escenario en marzo de 2017 de un atentado que se cobró la vida de cinco personas y que fue reivindicado por el grupo terrorista Estado Islámico. El terrorista, Khalid Masood, atropelló a decenas de personas antes de bajarse del coche y apuñalar a un policía apostado junto a la sede parlamentaria.

Noticia en ampliación