Cataluña | Política

El Gobierno quiere cortar la "escalada" de tensión por los lazos: "Hay que poner orden"

Concentración convocada por los Comités en Defensa de la República. EFE

El Gobierno considera que la tensión que provoca la colocación y retirada en el espacio público de lazos amarillos puede conducir a una «escalada inabarcable» de la tensión. Las identificaciones de las personas que están retirando estos símbolos por parte de los Mossos d’Esquadra, y la amenaza de multas millonarias que exponen al Govern al delito de prevaricación, han avivado una polémica que el Ejecutivo de Pedro Sánchez pretende controlar desde la Junta de Seguridad de Cataluña, que convocará próximamente.

Así lo ha avanzado en Valencia la secretaria de Estado de Seguridad, Ana Botella, quien ha considerado que los Mossos «dan el paso -de identificar a estas personas- porque entienden que tienen la capacidad para hacerlo». Botella ha indicado que el Gobierno todavía no tiene «una información de carácter jurídico y legal para valorar si la actuación es correcta o no», pero ha asegurado que es una cuestión que se someterá a la Junta de Seguridad de Cataluña, que pretenden que se celebre lo más pronto posible.

La secretaria de Estado ha apelado a la «sensatez» dada «la sensibilidad del tema, el debate abierto y el respeto que todos debemos al uso del espacio público», y ha advertido de que este tipo de acciones -la colocación de lazos amarillos- «pueden despertar en otras personas que piensen diferente el interés de llenar el espacio público de otro tipo de símbolos».

«Es un momento en el que hay que poner orden y concierto porque el espacio público es un espacio de encuentro de todos los ciudadanos y todos tenemos derecho a utilizarlo en la misma medida», ha defendido.

En este sentido, ha insistido en la necesidad de aportar «un poco de sensatez», y ha asegurado que en la relación que mantiene el Gobierno con los Mossos van a interesarse «desde todos los puntos de vista, también el legal, de que esa medida se pueda tomar».

Sobre la carta remitida al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por el presidente de la Generalitat, Quim Torra, Botella ha señalado que se trata de «una prueba más de la necesidad de que impere la sensatez» y ha manifestado que la Junta de Seguridad es «el espacio adecuado para que todos estos temas se puedan debatir ordenadamente».

En la misiva, Torra se dirige al ministro del Interior para advertirle de que hay «grupos armados» recorriendo Cataluña y para subrayar que entre ellos «hay un Guardia Civil».

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