El presidente del PP, Pablo Casado, ha convocado este sábado en Barcelona la primera reunión del curso de la Junta Directiva Nacional del partido. No será una reunión cualquiera: el líder del PP trata de movilizar a su formación en vísperas, según anunció el mismo, de la «festividad xenófoba» de la Diada, que se celebra el 11.

El encuentro tendrá lugar en el Palacio de Congreso de Cataluña, donde Casado dirigirá un discurso centrado en buena parte en la situación de esta comunidad. Muy activo con el conflicto catalán, esta semana, como se ha encargado de recordar, se ha producido el aniversario de la aprobación en el Parlamento de Cataluña de las leyes de desconexión los días 6 y 7 de septiembre del año pasado, «días de la infamia», en palabras del propio Casado. El viernes, ante sus socios del PP europeo, Casado protestó por que no se aplicara la euroorden contra el ex president Carles Puigdemont en otro país.

Crítico con Ana Pastor

El presidente popular ha cargado también contra la celebración de la Diada, jornada que se ha convertido a su juicio en una festividad xenófoba en la que «se insulta a los constitucionalistas y se enarbolan símbolos de aquellos que quieren romper España».

Pablo Casado ya organizó en Barcelona la primera reunión del Comité Ejecutivo Nacional del nuevo PP, el surgido del congreso de julio en el que fue elegido presidente, y lleva de nuevo a la ciudad condal la primera Junta Directiva Nacional. También se ha mostrado muy crítico con Ana Pastor últimamente, pidiendo a la presidenta del Congreso que Quim Torra sea tratado como un presidente regional más en su inminente visita a la Cámara Baja.

Cataluña, prioridad

Esta convocatoria de nuevo en Barcelona deja claro que Cataluña es una prioridad para el PP en este curso, tanto la defensa de unidad de España como la recuperación de la libertad y la cohesión en Cataluña, según las propias palabras de Casado, que quiere lanzar «un mensaje inequívoco» a la sociedad catalana.

La presencia de la cúpula del PP nacional en Cataluña llega además en plena polémica por la colocación y retirada de lazos amarillos de las calles. El PPhan presentado una proposición de ley de símbolos nacionales que pretende garantizar la neutralidad de los espacios públicos y sancionar a cargos públicos y funcionarios por llevar puesto, colocar o incluso no retirar lazos amarillos, esteladas y otros símbolos partidistas considerados ofensivos.