La confusa oferta de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, al presidente de la Generalitat, Quim Torra, para que acuda al Congreso a explicar sus planes ha convulsionado este jueves a Gobierno y oposición. Pastor había explicado en conversación informal con los periodistas que estaba abierta a buscar fórmulas que permitieran la visita del presidente catalán al Congreso para reconducir institucionalmente el diálogo en pleno otoño caliente en Cataluña.

Su propuesta incomodó a la dirección del PP, que se enteró sobre la marcha, durante un desayuno informativo el martes, y al Gobierno, que de repente ha visto en el Congreso un tercer actor de la negociación política entre el Estado y Cataluña que Pedro Sánchez ha querido protagonizar en primera persona. No obstante, tanto el presidente del PP como el Ejecutivo han entendido la buena voluntad de la presidenta del Congreso, tercera autoridad del Estado, que se encuentra muy afectada por la posibilidad de haber cometido un error, y han respaldado su propuesta, pero con matices.

A primera hora de este jueves, tanto la Moncloa como la dirección del PP mostraron su respaldo a Ana Pastor y a su oferta de diálogo. Pero con el paso de las horas surgieron las correcciones. El primero en explicitarlas fue el presidente del PP, Pablo Casado, que ha explicado que su oferta a Torra es la misma que el anterior Gobierno hizo a los expresidentes Artur Mas y Carles Puigdemont, porque no se sale del tratamiento de presidente autonómico ordinario.

«Cualquier presidente autonómico puede venir a presentar una proposición de ley de su parlamento autonómico para que sea votada por los representantes de todos los españoles», dice Casado

«Cualquier presidente autonómico puede venir a presentar una proposición de ley de su parlamento autonómico para que sea votada por los representantes de todos los españoles en sesión plenaria», ha explicado a los periodistas Casado, que ha abogado  por la participación de Torra en una sesión plenaria reglamentaria donde proponga un cambio del Estatut que sería votado. «Digo más: creo que se resolverían muchas cuestiones si así lo hubieran hecho, porque el Plan Ibarretxe descarriló en las Cortes y el procés descarrilaría en las Cortes cuando se viera que hay una mayoría de constitucionalistas que no estamos a favor de que España deje de ser lo que ha sido», ha explicado.

Casado ha encontrado otra ventaja a la oferta en la posibilidad de que «todos los españoles verían con luz y taquígrafos» el voto de cada partido. «Lo digo porque empezamos a sospechar que la posición del PSOE con Torra no es una improvisación, ni un error de tertulia radiofónica, ni siquiera una apelación a los buenos sentimientos, sino señales de humo que se están dando entre el señor Torra y el señor Sánchez para lo que ellos llaman la distensión y la cesión del Gobierno de España ante los independentistas», ha acusado.

El líder de la oposición ha establecido como «línea roja» cualquier consulta de autogobierno como la ofrecida por Pedro Sánchez tras una reforma del Estatut y la posiblidad de que Torra «plantee una visita a las Cortes por la vía de atrás» para seguir ostentando una relación de bilateralidad con el Estado, a través de una comisión parlamentaria o con un discurso sin votación en la Cámara. «Los presidentes autonómicos cuando vienen es para defender proposiciones de ley ante la Cámara y se vota», ha reiterado.

No obstante, fuentes del Ejecutivo informaron a Europa Press por la tarde que para el presidente del Gobierno lo «lógico» sería que la intervención de Torra se desarrollase en la comisión de estudio sobre el modelo autonómico creada a instancias del PSOE a finales de 2017, tras la aplicación del artículo 155. Desde la creación de esa comisión para estudiar una posible modernización del Estado autonómico, los socialistas vienen defendiendo que todos los presidentes autonómicos desfilen por ella para exponer sus ideas y propuestas acerca del modelo territorial.

A pesar de esa preferencia, el Ejecutivo tampoco se cierra a que la intervención de Torra se produjera en otra comisión del Congreso. Tras la formación del nuevo Ejecutivo y la recuperación de un Ministerio de Política Territorial, el Congreso creó una comisión del mismo nombre para controlar la acción del Gobierno en esta materia. Este nuevo órgano de la Cámara coexistirá con la comisión de estudio del modelo territorial, puesto que tienen funciones distintas.

Si la Moncloa acepta su ofrecimiento, Casado ya no asumiría las exigencias para un 155 blando que en su día hizo el PSOE

«No hay nada que ceder y nada que negociar con los que entran en Moncloa con lazos amarillos. Si Sánchez plantea una consulta de autogobierno en Cataluña, el PP será dique de contención para unas autonomías que ya no pueden recibir más cotas de descentralización administrativa», ha insistido Casado ante los planes del Gobierno.

En esta línea ha reiterado su oferta al presidente Sánchez para que la mayoría absoluta del PP  en el Senado «asuma el desgaste» electoral en solitario que para el PSOE podría suponer la votación para la reactivación del artículo 155 de la Constitución. El PP quiere erigirse así en «el único partido» que puede aprobar en solitario esa intervención en Cataluña apartando a Ciudadanos, fuerza a la que Casado se niega a mencionar. «Los demás pueden dar ideas pero es el PP el que puede hacerlo en solitario. Cada uno debe ser consciente del peso institucional que tiene», ha asegurado el presidente del PP.

Si la Moncloa acepta su ofrecimiento, Casado ya no asumiría las exigencias para un 155 blando que en su día hizo el PSOE. En vez una intervención «de carácter instrumental» para convocar elecciones como la que aprobó Rajoy, Casado aboga por tomar el control de la televisión autonómica, TV3, y de la Consejería de Educación.