El PP prepara una andanada contra la ministra de Justicia, María Dolores Delgado, por sus vínculos evidentes, pero en principio negados, de sus vínculos con el ex comisario Villarejo. No exige en principio una comparecencia de la misma, pero se le interrogará al respecto en las sesiones de control del Congreso y del Senado, según ha afirmado el secretario general popular, Teodoro García Egea, que sí ha reiterado una y otra vez que Pedro Sánchez convoque elecciones.

A juicio de los populares, que Dolores Delgado, «siguiera siendo ministra de justicia era una vergüenza», en referencia a la polémica sobre la defensa del juez Llarena en Europa, «pero hoy ya es insostenible que una ministra que, además es notaria mayor del Reino, siga ocupando una cartera tan importante». Es por ello que «va a tener que dar explicaciones en el Senado y en el Congreso en la sesión de control . Que el gobierno deje de esconderse, si no quiere dar explicaciones que se marche. La situación es insostenible, no puede seguir un minuto más», ha reiterado.

Reprobación contra la ministra en el Senado

De hecho, el Grupo Popular en el Senado votará esta semana la reprobación de la ministra tras sus dudas respecto a asumir la defensa del juez Llarena tras la demanda civil que le ha presentado Carles Puigdemont en Bélgica. La titular de Justicia rechazó en un principio que su departamento asumiera los costes de dicha defensa, cuestión sobre la tuvo que rectificar.

Día informativamente intenso. Porque hoy también la mayoría de PP y Ciudadanos en la Mesa del Congreso de los Diputados ha tirado abajo la triquiñuela parlamentaria para colar en la iniciativa de violencia de género la eliminación del derecho de veto que el PP tiene a la Ley de Estabilidad Parlamentaria.

Ha explicado Egea que «la soberanía reside en las Cortes Generales, pero como el Senado les estorba, querían apartarlo. Espero que con la decisión de la Mesa del Congreso, reflexione y piense si puede seguir llevando a un país donde los ministros se caen, su credibilidad está hecho jirones y es un lastre para España».

La Mesa del Congreso «ha interpretado justamente el reglamento y prefiero que el enfado sea de Sánchez y del PSOE que de los millones de españoles a los que quiere subir el diésel. Están intentando llevar a cabo un desarrollo presupuestario que no nos enseñan» y que en todo momento ha planteado como una rendición tanto a Podemos como al independentismo.

Y respecto a la que viene siendo la riada de declaraciones del Gobierno sobre la situación procesal de los secesionistas presos y el desafío independentista, que ha pasado por cuestionar la prisión preventiva a hablar de indultos futuros a acabar poniendo a Quebec como un ejemplo, cree el comité de dirección del PP que se está presionando a los jueces.

«Lo único que le queda al gobierno es ponerse el lazo amarilo», dice García Egea

En este sentido se pregunta el número dos del PP «¿quién cree que es la vicepresidenta para decir que no es lógico que unos presos estén en preventiva». Y ha ido mucho más lejos al aseverar que «lo único que le queda es levantar una pancarta pidiendo la libertad de los presos y ponerse un lazo amarillo en la solapa».