El presidente de la Generalitat, Quim Torra, junto al vicepresidente de su Gobierno, Pere Aragonès han confirmado un «compromiso de unidad» entre las formaciones soberanistas para que el Gobierno catalán se mantenga «unido como mínimo hasta el día de las sentencias» a los líderes del ‘procés’, las cuales «van a marcar un punto de inflexión en la legislatura».

En una comparecencia conjunta ante los medios este viernes tras mantener una reunión desde las 10 de la mañana en el Palau de la Generalitat, han zanjado, al menos en teoría, la crisis abierta entre JxCat y ERC que puso sobre la cuerda floja la legislatura y abrió la veda de unas posibles elecciones anticipadas en Cataluña, una amenaza que quedó ayer disipada por el acuerdo ‘in extremis’ alcanzado por ambas formaciones.

Durante la rueda de prensa, Torra ha insistido en la necesidad de que la ciudadanía catalana «pueda decidir», por lo que «no podemos dar un paso atrás» ante la negativa del Ejecutivo a la propuesta de dar vía libre a un referéndum de autodeterminación y «seguir trabajando para hacer real la República catalana», sentencia.

El desacuerdo entre JxCat y ERC provocó que la sombra del fin de legislatura sobrevolase el Parlament en un pleno que fue aplazado tras acumular ocho horas de retraso, por la amenaza con una convocatoria de elecciones de JxCat a los republicanos si no se respetaba el voto delegado de los procesados. Tras la comparecencia del presidente y vicepresidente de la Generalitat se despejan, al menos por el momento, las dudas sobre la convocatoria de nuevas elecciones.

El presidente de la Generalitat ha aprovechado también la comparecencia para reiterar el ultimátum a Pedro Sánchez al que ha puesto una «fecha de caducidad» si no da «una salida al referéndum catalán». «Hemos llegado hasta el final de la recuperación parcial y vigilada de las instituciones» y ahora es turno de «renovar el compromiso adquirido con el conjunto de la sociedad catalana», ha recordado.

Asimismo, el líder catalán ha denunciado la «persecución política» a la que está sometido el independentismo por el Estado español del que asegura que «no levanta el pie del pedal de la represión» que «es incluso más fuerte ahora que durante el franquismo».

En este sentido, Torra ha aseverado junto a Pere Aragonès que «haber recuperado las instituciones no quiere decir haber recuperado la democracia» por resoluciones judiciales «más que dudosas» que se «entrometen» en los resultados del 1-O y que solo dejan «presos políticos» en las cárceles.