La ministra de Justicia, Dolores Delgado, ha acusado hoy al PP de emplear un componente machista en la forma de tratarla, especialmente visible cuando este partido le acusa de ser una marioneta del juez Baltasar Garzón, un argumento que a su juicio no habría utilizado si el titular de Justicia fuese un hombre. Estas acusaciones llegan después de que salieran a la luz las grabaciones del ex comisario José Manuel Villarejo en una cena en Cartagena de Indias a la que también asistió el propio Garzón y en la que reconoce que prefiere “tribunales de hombres” y alaba la efectividad de una red de espionaje a través de prostíbulos.

En una conversación informal con periodistas durante la recepción ofrecida por los reyes en el Palacio Real con motivo del Día de la Fiesta Nacional, Delgado ha añadido que esto no es “política con mayúsculas” y ha insistido en que no piensa dimitir y en que siempre ha contado con el apoyo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Tras ser reprobada por el Senado y después de que el pleno del Congreso pidiera su dimisión, la ministra compareció el pasado miércoles en la Comisión de Justicia de la Cámara Baja, donde se presentó como víctima de un intento de “chantaje” y “extorsión” de Villarejo y acusó al PP de “haber alimentado las cloacas” en las que se movió el policía.