Una sentencia y un símbolo. Es lo que ha quedado dos años después. La primera la dictaminó la justicia; culpables. El segundo, lo enarbolan unos y otros en sentidos opuestos y lo escenificarán y confrontarán este domingo en Alsasua. En una plaza lo harán para convertir el municipio en hito de la defensa de la libertad y de los pilares de la unidad de España –representado en la Guardia Civil-. En la plaza de al lado, para denunciar la ‘opresión’ del Estado, -también simbolizada en la Benemérita-, el ‘montaje’ del caso Alsasua y la acusación de ‘fascistas’ contra los que ondearán la bandera de España esta mañana.

La escena no es difícil de imaginar. Cientos de enseñas ondeando en una de las plazas del municipio, mientras desde la tribuna se proclama la defensa de la libertad y la igualdad de todos los españoles, y no lejos de allí, ikurriñas, parodias sobre los poderes del Estado y proclamas en favor de la ‘independencia de Euskal Herria’ recrean el “no pasarán”.

Lleva días inquieta y es probable que esta mañana Alsasua despierte agitada. El ‘dejà vú’ comenzó cuando la plataforma de Cs ‘España Ciudadana’ anunciará su próximo acto en el municipio navarro. Hace meses que la normalidad se había asentado, aunque fuera de modo sólo aparente. Tras el fin del juicio en junio por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas, en las calles las referencias a los siete jóvenes del pueblo encarcelados por la agresión empezaban a desdibujarse y a rebajarse de modo notable. Menos pintadas, menos carteles y menos manifestaciones. Siete de los ocho condenados están en prisión a la espera del recurso presentado contra su condena. Lo hacen no por una ‘pelea de bar’, como se les había hecho creer a muchos de los vecinos, sino por un delito grave de atentado a los agentes de la autoridad, lesiones, desórdenes públicos y amenazas: entre 2 y 12 años de prisión.

‘Plantar cara al fascismo’

Algunos les esperarán en el acceso para recordarles que no son bienvenidos. Cuando los participantes al acto previsto para hoy accedan a Alsasua, pasen por el Consistorio verán cómo cerca de él un panel permanente recuerda que esta mañana tres de los jóvenes condenados cumplen su 721º día en la cárcel y el número 150º el resto. No es el único que descubrirán si miran con detenimiento. Junto a él esta semana se ha instalado una pancarta que llama a movilizarse “contra el fascismo”. Es donde sitúan los impulsores de la campaña para “plantar cara” a C`s, PP y Vox a las tres formaciones que hoy asistirán al acto político.

En Alsasua hay preocupación. El riesgo a un enfrentamiento es evidente y por ello las llamadas a no “caer en la provocación”, a “no darles la foto” han sido constantes desde las instituciones forales. Sobre el papel, quienes contraprograman el acto de ‘España Ciudadana’ se han comprometido a ello. La protesta anuncian que se desarrollará en tono festivo y sin caer en el enfrentamiento.

El cartel de 'bienvenida' de Sortu a Abascal, Casado y Rivera.

El cartel de ‘bienvenida’ de Sortu a Abascal, Casado y Rivera.

Pero la mecha de la confrontación que parecía ir apagándose en Alsasua ha vuelto a reavivarse. Muestra de que el terreno es resbaladizo e inflamable es que ninguna de las formaciones con representación en el Consistorio ha querido hablar con ‘El Independiente’, “mejor no”, dicen. Tampoco en ‘España Ciudadana’ quieren contribuir a calentar más el clima y remiten a lo ya afirmado en su día por Rivera en la presentación del acto.

Las instituciones navarras llaman a “no caer en la provocación” de PP, C´s y Vox

Saben que este domingo en Alsasua coincidirán dos tentaciones y un pulso. No será la primera vez que sea utilizada como emblema de mensajes políticos. Lo ha sido en otras ocasiones desde la fatídica noche del 15 de octubre de 2016 que cambió la vida para los agredidos, arruinó por unos años la de los agresores y marcó para siempre al pueblo.

Rivera no es el primero que vio el ‘potencial’ de Alsasua para apuntalar su discurso. El actual presidente del PP, Pablo Casado, ya lo hizo al inicio de su campaña por la presidencia del partido, con un acto a las puertas del cuartel de la Guardia Civil en el municipio. Antes otras formaciones habían apelado a Alsasua para ilustrar su discurso. Lo han hecho en Podemos y en el PNV para denunciar la “desproporción” del Estado. También en la izquierda abertzale para convertirla en la nueva muralla de resistencia contra la presencia de la Guardia Civil y los poderes del Estado en Navarra. Tampoco es casualidad la elección de Alsasua para acoger la edición de este año del ‘Nafarroa Oinez’, la fiesta de las ikastolas.

Utilización política

En el acto de este mediodía habrá víctimas de ETA. Pero no todas comparten que se utilice a Alsasua, ni siquiera argumentando que se hace para defender a la Guardia Civil. A la ausencia de al menos varias de las víctimas directas de la agresión ocurrida a las puertas del bar ‘Koxka’, se suma la manifestada por el Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco. COVITE estuvo en primera fila en este caso, ejerció la acusación popular contra los agresores, pero considera que acudir a Alsasua, cuando el juicio y la sentencia ya está dictada –aunque no es firme- es en realidad una “utilización política”.

Tampoco asistirán los padres de María José, agredida junto a Óscar, el teniente de la Guardia Civil. Viven a escasos metros pero ya han tenido bastante. Su deseo incumplido es ahora abandonar Alsasua y dejarlo todo atrás, pero la imposibilidad de vender su casa les mantiene atados al pueblo en el que se sienten acosados y rechazados.

La izquierda abertzale, los partidos nacionalistas, el Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento y movimientos antifascistas también han caído en la tentación. No han dejado desaprovechar la ocasión para resucitar el símbolo en el que han convertido Alsasua, Altsasu. El acto de ‘España Ciudadana’ ha vuelto a despertar el clima que parecía adormecido, casi agotado, tras dos años de intensa movilización y utilización. El último manifiesto hecho público por Sortu da muestra de ello. Ilustrado con la imagen de Albert Rivera (C`s), Pablo Casado (PP) y Santiago Abascal (Vox), junto al rostro de Franco y el lema “Quitemos la careta al fascismo, no os queremos ni en Alsasua ni en ningún otro lado”. Sortu acusa a la Guardia Civil de haberse dedicado durante décadas a “atemorizar, controlar y ajusticiar a aquellas personas que ansían la libertad de Euskal Herria”. Acusa a Ciudadanos, PP y Vox y a la Guardia Civil de pretender “alterar gravemente la convivencia” y generar sufrimiento, “algo propio de mentalidades enfermizas”. El comunicado concluye con una frase del histórico dirigente Herri Batasuna Jon Idigoras: “Saquen sus sucias manos de Euskal Herria”.

España Ciudadana convoca el acto en defensa de la Guardia Civil y la libertad y contra la vía de anexión de Navarra la Euskadi

Estos días, además de los movimientos antifascistas, el Gobierno de Navarra, el Parlamento foral y el propio Ayuntamiento de Alsasua también han arremetido contra la celebración del acto de ‘España Ciudadana’ en términos de instrumentalización y alentando a no caer en la “provocación”. La eficacia de su llamada se comprobará esta mañana cuando las banderas españolas y los autobuses con asistentes al acto comiencen a llegar.

Parodias y micrófono abierto

La manifestación de rechazo celebrada ayer en Alsasua fue multitudinaria. Hoy, el programa de actos de rechazo incluye una concentración convocada por grupos antifascistas, que a las 10.00 horas partirán del cementerio de la localidad y que incluye la instalación de un área festiva cercana al lugar donde tendrá lugar el acto de PP, Cs y Vox. Están previstas música, parodias y un “micrófono abierto” para materializar el lema de la cita: “Dejad Alsasua en paz”.

Junto a las tentaciones, el pulso. El que librarán Rivera, Casado y Abascal en defensa de los símbolos. En Alsasua el PP, UPN (que no participa) y Ciudadanos apenas lograron 750 votos en las pasadas elecciones generales. Vox ni uno. Probablemente muchos de los que les respaldaron hoy preferirán no acercarse a la plaza, no significarse.

Colectivos vecinales y antifascistas han convocado actos en tono festivo para contraprogramar el evento

En el estrado el protagonismo será para Rivera y Savater. Entre el público, los populares y Abascal, quien atraerá buena parte de los focos. En Ciudadanos saben que el acto no será como los llevados a cabo en Barcelona, Madrid o Sevilla, que el de Alsasua se les ha complicado. El anuncio de Vox primero y el PP después de que acudirían les ha restado protagonismo, y lo que es peor, amenaza con reforzar la identificación de la formación con el PP y VOX en una suerte de trío de derechas.

Oficialmente, el acto está organizado para defender a la Guardia Civil y recordar algunos de los puntos del manifiesto fundacional de España Ciudadana, como son la igualdad de todos los españoles –que Ciudadanos cree que se incumple con los ‘privilegios’ de vascos y navarros-, o la eliminación de la disposición transitoria cuarta de la Constitución que contempla la anexión de Navarra al País Vasco. El último giro para incomodar a la formación de Abascal pasa por dotarle de contenido europeísta a la cita.

Abascal llegará a Alsasua tras la intensificación de su gira por España y que en víspera del acto de este mediodía le ha llevado hasta Euskadi y Navarra. En ambas convocatorias Vox se vio obligada a cambiar su recinto tras ver ampliada su demanda de asistencia. Por parte del PP, la representación la liderará su presidenta en la Comunidad Foral, Ana Beltrán.