El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido hoy la prohibición de la venta de coches no eléctricos en España en 2040: “Tenemos que ser valientes en todo lo que tiene que ver con el cambio climático”, ha dicho al ser preguntado por este asunto en los pasillos del Congreso.

Sánchez ha recordado además que en Alemania la prohibición de vender coches diésel y gasolina empezará diez años antes: “Eso pregúnteselo a Merkel, que la tiene para el año 2030”.

El borrador de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética del Gobierno recoge que a partir del año 2040 no se permitirá la matriculación y venta en España de turismos y vehículos comerciales ligeros con emisiones “directas” de dióxido de carbono, entre ellos todos los de diésel y de gasolina, y en 2050 estaría prohibida su circulación.

Reacción de la industria

El vicepresidente ejecutivo de la patronal de fabricantes de automóviles y camiones Anfac, Mario Armero, ha alertado hoy de los efectos negativos que puede tener en el empleo la intención del Gobierno de prohibir en 2040 la venta y matriculación de vehículos que emitan CO2.

En declaraciones a TVE recogidas por Efe, Armero ha afirmado que los “pasos” que está adoptando el Gobierno en materia de automoción pueden tener un “impacto laboral negativo”.

Ha recordado que en las fábricas españolas de automoción trabajan 100.000 personas, a las que hay que añadir otras 200.000 vinculadas al sector