El diálogo abierto esta tarde por el presidente de la Generalitat, Quim Torra, con los partidos que apoyaron la moción de censura de Pedro Sánchez podía trasladarse en próximos encuentros a la prisión de Lledoners. Así lo ha propuesto, al menos, el portavoz de JxCat, Albert Batet, argumentado que es la única manera de que el presidente de su grupo parlamentario, Jordi Sánchez, pueda participar en ese diálogo.

Ningún grupo se ha sumado, sin embargo, a esa propuesta, en el encuentro, convocado por el president a petición de los socialistas. Reunión en el Palau de la Generalitat que ha contado con la participación de los líderes parlamentarios de los dos grandes partidos independentistas, JxCat y ERC, los comunes y el PSC, además de Torra, el vicepresidente Pere Aragonés, la portavoz, Elsa Artadi, y la consellera de Justicia, Ester Capella.

Buen tono y compromiso de continuidad

Un encuentro del que todos han salido elogiando el buen tono y la predisposición a mantener el diálogo en próximos encuentros, pese a la disparidad de posturas, y criticando la ausencia de C’s, PP y la CUP. Los socialistas han defendido sin éxito su reforma estatutaria; CatEC ha propuesto un «pacto de claridad» a imagen de la Ley de Claridad canadiense, que sólo han acogido con interés desde Esquerra. Y JxCat y el Govern han reclamado «diálogo en igualdad de condiciones», lo que a su juicio exigiría la excarcelación de los líderes presos del 1-O.

Ha sido en este contexto en el que Batet ha apuntado que «para que el presidente de nuestro grupo esté presente o se levanta la prisión preventiva o se tendría que hacer la próxima reunión en Lledoners». El portavoz de JxCat ha recordado además que los reunidos representan a todas las fuerzas catalanas que apoyaron a Sánchez y ha lamentado que este apoyo no se haya trasladado en mejoras en la situación de los líderes independentistas.

JxCat recrimina al PSC que no se comprometa a no volver a aplicar un 155 en Cataluña»

«La mayoría de hoy en la reunión es la que ha dado apoyo al Gobierno de Sánchez y esto se tiene que ver reflejado en la búsqueda de soluciones a la crisis catalana», ha apuntado. Por contra, ha lamentado Batet, Miquel Iceta no ha querido comprometerse a no volver a aplicar el 155.

La portavoz del Govern, Elsa Artadi, ha coincidido con su compañero de partido en que «vamos a un diálogo en el que no están los interlocutores que deberían estar, es parte de la constatación de la represión» y ha confirmado que JxCat ha puesto sobre la mesa esta «anormalidad» y la posibilidad de trasladar el encuentro a la prisión en la que se encuentran recluidos Oriol Junqueras, Josep Rull, Jordi Turull, Joaquim Forn, Raül Romeva y Jordi Cuixart, además de Sánchez.

Artadi ha insistido en que el «diálogo en igualdad» y ha apuntado que «con prisión y amenazas sobre los que se sientan en la mesa el diálogo no se da en igualdad de posiciones».

Cumbre de gobiernos

La portavoz del Govern ha lamentado además no haber conseguido el apoyo de socialistas y comunes -socios en el Congreso- a su propuesta de aprovechar la reunión del Consejo de Ministros el 21 de diciembre en Barcelona para celebrar una cumbre entre ambos ejecutivos al completo. «Nos hubiera gustado consenso sobre cumbre gobierno a gobierno», ha apuntado, «el reto más importante es dialogar con Gobierno y nos hubiera gustado apoyo en este sentido».

Las comitivas de PSC y comunes, por su parte, han ocultado con dificultades su enfado por la absoluta falta de propuestas del Govern, que Elsa Artadi ha reconocido asegurando que buscaban que este primer encuentro fuera «abierto» para que todas las partes pudieran presentar sus propuestas.