«Tengo noticias» respondió crípticamente el presidente de la Generalitat, Quim Torra, cuando el líder del PSC, Miquel Iceta, le reclamó ayer de nuevo que convocara a los líderes parlamentarios para iniciar un diálogo entre independentistas y no independentistas en Cataluña. Así anunció el presidente catalán su intención de convocar a los líderes de los grupos parlamentarios a una cumbre el 16 de noviembre, una convocatoria que en C’s no ven nada clara. La líder de la oposición y responsable del partido naranja en Cataluña lo avanzó en Twitter: «Convoquen un pleno monográfico».

Quim Torra hacía realidad así una iniciativa surgida del PSC, una mesa de partidos en la que sentar a todos los líderes parlamentarios catalanes para rebajar la tensión entre partidos constitucionalistas e independentistas. Iceta insiste desde el inicio de la legislatura en que el diálogo no solo es necesario con Madrid, sino también en Cataluña, de puertas a dentro. Y ese discurso, que tuvo ya un primer apoyo parlamentario cuando JxCat y ERC se sumaron a la moción socialista en el Parlament, se concretará ahora en una cumbre convocada por el presidente de la Generalitat el 16 de noviembre. En otras palabras, Torra atiende a los requerimientos del PSC mientras ningunea insistentemente al primer partido del Parlament, C’s.

La cumbre de líderes catalanes forma parte de los intentos de acercamiento de los socialistas catalanes al Govern de Quim Torra desde que los partidos independentistas apoyaron la moción de censura de Pedro Sánchez. «En los próximos días propondremos el 16 de noviembre para reunirnos. Para nosotros es tan importante como para ustedes este diálogo serio, honesto y respetuoso», anunció ayer Torra para intentar recuperar la bandera del diálogo que el independentismo esgrimía con más facilidad frente al Gobierno de Mariano Rajoy.

Un diálogo con el que Torra ha aprovechado para otorgar a Iceta el papel de interlocutor en el bando constitucionalista, provocando la evidente incomodidad de Ciudadanos. No es que el PSC vaya a convertirse en interlocutor preferente del Govern, porque ese papel parece garantizado para los comunes de Ada Colau, especialmente en lo tocante a la negociación presupuestaria. Pero sí es un líder del constitucionalismo más amable que C’s.

C’s pide un pleno para que pueda seguirse por todos los catalanes

«Convoquen un pleno monográfico en el Parlament para hablar del futuro de Cataluña que pueda seguirse por todos los catalanes con transparencia y donde Torra acepte debatir con cada uno de los presidentes de grupo individualmente. Ya basta de rupturismo y de ningunear al Parlament», ha respondido Arrimadas en Twitter.

Desde el partido naranja no han querido concretar, de momento, si eso supone un portazo a la propuesta de Torra, como el que ya dio Arrimadas a la primera ronda de contactos convocada por el president tras ser investido. Entonces la líder de C’s se negó a entrevistarse con Torra en el Palau de la Generalitat mientras permaneciera en su fachada la pancarta en favor de los políticos encarcelados, un argumento que no impidió acudir a la cita a los líderes de PP y PSC.

Ciudadanos no cierra la puerta a acudir a la cita, pero recela de una convocatoria que dará alas al acercamiento del PSC a los independentistas y permitirá a Torra dar una imagen de disposición al diálogo que no se ha trasladado al Parlament. En el Debate de Política General el president se guardó de dar protagonismo a Arrimadas, para lo que optó por dar una respuesta conjunta a todos los grupos que zanjó el debate en tiempo récord.

Portazo de PP y la CUP

Por su parte el PP ya ha dejado claro que no piensa acudir a la cita, que no ven como una invitación al diálogo sino una «imposición». El partido recela de una convocatoria en la que temen que se vuelva a centrar el debate en presos, independencia y derecho a la autodeterminación. «Para que hablen los partidos está el Parlament, al que ningunean continuamente», concluye una fuente de los populares.

Tampoco parece que vaya a acudir a la cita la CUP, que ayer oficializó su intención de plantar al Govern anunciando que no se sentará a negociar los presupuestos. Los antisistema ya se excluyeron, de hecho, del impulso original a esta convocatoria que fue una moción del PSC aprobada en julio con el apoyo de CatEC, JxCat y ERC. A la espera de lo que finalmente decida C’s, parece que lo más probable es que los partidos que apoyaron la moción destinada a «crear un espacio de diálogo» que permita tender puentes entre los dos bloques de la política catalana.