Comienza a extenderse como una mancha de aceite la sensación de que la situación del portavoz del Grupo Popular en el Senado, Ignacio Cosidó, es “insostenible”. Y es que tras trascender el contenido de un whatsapp sobre la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que envió a todos los senadores populares, se ha producido el portazo del juez Marchena y, con ello,  la ruptura de las negociaciones por parte del PP. En definitiva, todo un tsunami en el que el nuevo equipo popular intenta tapar la vías de agua.

Que el presidente del PP, Pablo Casado, diga que las consideraciones de su portavoz parlamentario no responden a la posición oficial del partido y que el vicesecretario de Organización, Javier Maroto, afirme que dirección popular “no comparte ese mensaje” y que él nunca hubiera mandado dicho whatsapp, es casi un calco del proceso que llevó a María Dolores de Cospedal a asumir su marcha. Con la salvedad de que esta vez tanto Casado como Maroto lo han hecho públicamente antes, por el momento, de que Cosidó haya dejado su cargo.

Dan carta de naturaleza a aquellas voces que, en el Senado, comenzaron ayer a revolverse por la inoportunidad del contenido del mensaje afirmando que el PP había salido bien parado de la negociación y daba a entender que ejercería control sobre la Sala Segunda del Supremo.

“Mejor salir por el whasapp que por Villarejo”, dice un miembro de la dirección

También desde la Cámara Baja comienzan a ser legión los diputados que ven con enorme estupor el papel de Cosidó, que no evaluó las consecuencias de su mensaje, y todo ello teniendo en cuenta que hay parlamentarios “con ganas de venganza porque todavía hay heridas abiertas del congreso del PP”. Cosidó se apuntó a las filas de Casado en el minuto cero.

Pero hay algo más inquietante, porque no faltan los que apuntan que su repetida aparición en la investigación del caso Kitchen iba cerrando un círculo en torno suyo, por lo que “mejor renunciar por un whatsapp que por estar salpicado con Villarejo”, dice un miembro de la dirección del partido.

Reforma del CGPJ

En la reunión del grupo popular en el Congreso, Casado ha confirmado hoy su intención de proponer una reforma del sistema de elección, y su idea es la de volver al modelo original -según el cual los doce jueces del CGPJ son elegidos por elección directa de jueces y magistrados-. Y quiere esta reforma “sin tener que entrar en el juego electoralista de otras formaciones” y sin entrar en el “populismo” de decir que las Cortes no están legitimadas para hacer esta elección.

Tras pedir que se retire del pleno del jueves el punto del orden del día en el que se iban a elegir los vocales consensuados, ha añadido en cualquier caso que el PP contactará con el resto de partidos buscando un acuerdo. Ha admitido, en cualquier caso, que no será fácil aunque se cambien los interlocutores.

Ha señalado en cualquier caso que actualmente “no hay negociación posible” con una ministra “doblemente reprobada” que desde que ha sido nombrada ha visto como “su prestigio profesional y su propio mantenimiento como ministra ponían en riesgo la imparcialidad” en esta negociación. Pablo Casado ha insistido en que el Gobierno ha sido “irresponsable” en este proceso al filtrar la propuesta de Manuel Marchena, a quien ha definido como “el mejor” jurista para ocupar el cargo de presidente del CGPJ.