Política

Cospedal anuncia que deja su escaño tras el escándalo de las cintas de Villarejo

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Cospedal anuncia que deja su escaño tras el escándalo de las cintas de Villarejo

La ya ex diputada, María Dolores de Cospedal, en el Congreso de los Diputados. EFE

Resumen:

María Dolores de Cospedal ha puesto punto y final a su carrera política con la decisión de dejar el escaño en el Congreso de los Diputados para “liberar al Partido Popular de cualquier ataque, por muy injustificado que éste sea”, afirmaba en el mismo. A través de una carta publicada en su perfil personal de Twitter, la que fura todopoderosa secretaria general del PP explica que con su decisión espera que “mi formación política se sienta libre de denunciar la situación que vive nuestro país, empezando por un presidente del Gobierno que lo es gracias a los enemigos de España”, en alusión a la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno.

 

“Pido perdón a mis compañeros del Partido Popular de Castilla-La Mancha y de Toledo, circunscripción por la que soy diputada, porque me hubiera gustado contarles mi renuncia personalmente”, lamenta la histórica dirigente popular, que recientemente renunció a la presidencia regional del partido y, pro tanto, quedó fuera de la carrera para intentar regresar de nuevo al Palacio de Fuensalida, desde donde gobernó la Comunidad en el periodo 2011-2015.

Cospedal dejó la Ejecutiva popular el pasado lunes, en medio de la polémica de los audios del ex comisario José Manuel Villarejo, en los que aparecía su marido, Ignacio López del Hierro, asegurando que “el jefe está de acuerdo“, en referencia a Mariano Rajoy, con los “trabajos puntuales” que se le encargaba al ex policía. Entre ellos estaba, presuntamente, un informe sobre su compañero de partido Javier Arenas, con el que siempre ha estado enfrentada. Pero es que estas revelaciones provocaron una reacción airada del propio Rajoy, que negó cualquier tipo de conocimiento de los tratos con el ex comisario, además de un distanciamiento de Pablo Casado que rechazó ese tipo de prácticas.

En definitiva, la ya ex diputada era consciente de que debía acelerar una salida que ya se había planteado aunque lo hace asegurando que, si bien ha cometido muchos errores en su carrera, uno de ellos “no es mi interlocución hace nueve años con el responsable de una empresa autorizada por el Ministerio del Interior”, en clara referencia a Villarejo y la empresa dedicada a trabajos de inteligencia que dirigía.

“Si es un pecado mortal haber hablado con un comisario de Policía que, por entonces, acababa de ser condecorado por el ministro de Interior del PSOE, entonces me equivoqué”, dice Cospedal en su carta en alusión a Alfredo Pérez Rubalcaba, reconociendo que “me equivoqué al pedir a mi marido, Ignacio López del Hierro, que me ayudara en una interlocución que no era fácil”. “Ahora él está pagando por haberme ayudado a tratar de tener una visión más clara de lo que estaba ocurriendo”, se lamenta.

Cospedal justifica esas reuniones con el ex comisario, actualmente en prisión, alegando que “procuré por todos los medios, por supuesto dentro de los límites de la ley, conocer la problemática que vivía mi partido”. “¿Se esperaba que yo hubiera mirado a otro lado si podía conocer mejor lo que estaba sucediendo? ¿Qué dirigente político, qué buen empresario, no trata de conocer a fondo todo aquello que afecta a su organización”, alega en su escrito.

La ex secretaria general del PP, que accedió a dicho puesto en el año 2008, afirma que “nunca he tenido que mentir” y que niega que haya ordenado o encargado “espiar a nadie”. “Pedí más información para confirmar si eran ciertas ciertas cuestiones concretas que me habían hecho llegar y que podían afectar a determinadas personas. Esa era mi responsabilidad”, dice.