Prácticamente la totalidad de los médicos de atención primaria se han sumado esta mañana al paro convocado por los sindicatos médicos y la plataforma Alerta Médica para exigir más medios a la Administración catalán, según los avances del sindicato Médicos de Cataluña.

El enorme hartazgo de los médicos catalanes se ha reflejado además en una imagen inédita: la de un millar de facultativos que han cortado la Gran Via barcelonesa tras concentrarse ante la sede del Instituto Catalán de la Salud (ICS). Los manifestantes se concentran ahora ante la patronal de hospitalaria.

Las batas blancas han colapsado durante una hora la circulación en el centro de Barcelona para hacer visible un paro, bajo el lema «Atención primaria digna y respetada» y al grito de «La primaria ya no traga» o «Argimon engaña a todo el mundo» en referencia al presidente del ICS.

Más de 15.700 médicos catalanes protagonizan este lunes el primer pulso laboral al Govern de Quim Torra, que en los próximos días afrontará además huelgas de maestros y funcionarios de la Generalitat, que reclaman el cumplimiento de las promesas laborales incumplidas por los ejecutivos encabezados por Artur Mas y Carles Puigdemont tras el fin de la crisis económica. En el caso de los sanitarios, empiezan un paro de una semana los profesionales del sector público en la atención primaria y del concertado en la hospitalaria, sociosanitarios y de salud mental.

Centenares de profesionales han desafiado a la persistente lluvia en Barcelona para concentrarse ante la sede del Institut Català de la Salut (ICS) después de que el domingo por la noche fracasara una última reunión in extremis para frenar la huelga. El principal sindicato convocante, Metges de Catalunya (MC), todavía no ha dado cifras oficiales de seguimiento, pero el paro está siendo masivo en los centros de atención primaria catalanes. Se mantienen las urgencias, y se han establecido unos servicios mínimos del 25% pero se han suspendido buena parte de las visitas concertadas, lo que ha cogido desprevenidos a no pocos usuarios.

El objetivo prioritario de los huelguistas es la reducción del número de pacientes por facultativo hasta un máximo de 28 visitas diarias y un mínimo de 12 minutos por visita. Unos límites que para los médicos son fundamentales para dar una asistencia de calidad. «La probabilidad de cometer errores por la sobrecarga de los médicos» si no se cumplen estas condiciones es muy alta, advierten desde el sindicato, que han fijado esta condición como la línea roja para llegar a un acuerdo con la Administración catalana.

Responsables del ICS y de MC se reunirán de nuevo esta tarde para proseguir las negociaciones, pero el sindicato ya ha dejado claro que no puede haber acuerdo si no se pacta la reducción solicitada de pacientes por médico. «El objetivo es conseguir este punto, a partir de este punto desencallar el resto es relativamente fácil», asegura el portavoz de MC Oscar Ferrer.

Cadena de huelgas

En concreto, se ha convocado a los médicos de atención primaria del ICS, unos 5.700 entre médicos de familia, pediatras, odontólogos y ginecólogos, los días 26, 27, 28, 29 y 30 de noviembre en el formato de paro general ante la «sobrecarga asistencial que se hace insostenible». El sindicato ha llamado también a la huelga a más de 10.000 facultativos de la sanidad concertada con el Servei Català de la Salut (CatSalut), de 53 hospitales, 86 equipos de primaria, 50 centros sociosanitarios y 25 de salud mental.

El paro de médicos se sumará el próximo jueves a la de profesores, convocados también por los sindicatos USTEC, Sindicat de Professors de Secundaria (ASPEPC-SPS) y CGT. La enseñanza pública parará en protesta porque la Generalitat no ha revertido los recortes «extraordinarios» hechos durante la crisis.

La tensión entre sindicatos y Generalitat tiene aún un tercer frente: la huelga de funcionarios convocada para el próximo 12 de diciembre por los sindicatos mayoritarios en protesta por el plan del Govern para devolver la paga extra de los funcionarios retenida en los años de la crisis -2012, 2013 y 2014-. La Generalitat es la única administración española que no ha devuelto todavía esa paga a sus trabajadores, y la última propuesta del Departamento de Governación plantea completar esa devolución en 2026.