El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha pedido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se comprometa a no aplicar de nuevo el artículo 155 en Cataluña, como le reclaman los partidos de la oposición. Pero al tiempo ha insistido en reclamar un referéndum de independencia pactado en base al supuesto derecho de autodeterminación de Cataluña. Ha sido en el transcurso de una entrevista entre los dos presidentes envuelta en polémica por el formato, con reuniones paralelas con ministros y consellers.

La reunión entre Pedro Sánchez y Quim Torra ha acabado en una foto de familia y un comunicado conjunto en el que Gobierno y Generalitat se emplazan a seguir «potenciando los espacios de diálogo» para alcanzar una «solución» a la situación en Cataluña aunque, puntualiza el texto, «en el marco de la seguridad jurídica».

Horas después, Torra ha agradecido a Sánchez que haya accedido a «hablar de todo» y le ha pedido un «pacto de Estado» para «desfranquizar» España y «aislar a la extrema derecha». Ha sido al inicio de su intervención en el marco de la entrega de premios de la patronal catalana Foment, que se ha celebrado en el hotel Sofía de Barcelona ante más de 500 empresarios.

«Presidente, creo que lo que hemos decidido de emplazarnos en el diálogo para encontrar una solución democrática, que ambos gobiernos hemos compartido, me parece una idea esencial de la reunión que hemos tenido, y en la que le agradezco que hayamos podido hablar de todo», ha apuntado Torra dirigiéndose al presidente del Gobierno.

Torra ha detallado que le ha expuesto a Sánchez los «grandes consensos» que a su juicio existen en la sociedad catalana: el sentimiento «republicano», el rechazo a la «represión» y el convencimiento de que el conflicto catalán se tiene que resolver mediante «un referéndum de autodeterminación».

«Estos son los tres consensos que he explicado a Sánchez y que he vehiculado a través de una propuesta de un pacto de Estado en el que confluyéramos a través de un punto en el que creo que podemos estar todos de acuerdo, que es la desfranquización del Estado y el aislar la extrema derecha. Seguramente podríamos avanzar todos en estos caminos», ha continuado.

El «diálogo» frente a la «gesticulación»

Posteriormente, Sánchez ha defendido «abrir una nueva etapa en la que la confrontación dé paso a la concordia», y ha reivindicado el «diálogo» frente a la «gesticulación y el ruido» así como que «juntos hemos llegado siempre mucho más lejos». Aunque el presidente del Gobierno no ha dado detalles en su discurso de cómo había ido la reunión con Torra, Sánchez ha aprovechado su intervención para reivindicar una serie de valores que ha dicho que servían tanto en el campo económico como en el político.

«Nos corresponde a todos abrir una nueva etapa en la que la confrontación dé paso a la concordia; la polarización (…) a la cohesión», ha subrayado. Y luego ha concluido: «Frente a la gesticulación y el ruido, diálogo, diálogo y más dialogo. Yo, como presidente, y mi Gobierno, estamos dispuestos a ello».

La batalla del relato

Sin embargo, durante la tarde ha seguido la batalla sobre el relato y el formato que han revestido los encuentros. Así, la portavoz del Govern, Elsa Artadi, ha destacado el encuentro «entre miembros del Gobierno y Pedro Sánchez y miembros de la Generalitat y el president Torra» y ha insistido en que «le damos valor en el sentido de que es la primera vez que se produce una reunión de estas características».

Artadi ha asegurado que Torra ha planteado a Sánchez la solución del referéndum porque «existe un amplio consenso en la sociedad catalana» entorno al referéndum y reconocimiento del derecho de autodeterminación. El president habría planteado además a Sánchez la necesidad de ofrecer «una respuesta democrática a Cataluña», y en este contexto habría advertido de que la amenaza del 155 va en dirección contraria.

Por contra, Artadi ha asegurado que «no se ha hablado de indultos en ningún caso, porque no hay sentencia y porque no corresponde al Govern pedirlos». Y tampoco se ha hablado de los presupuestos generales, para los que Sánchez espera contar finalmente con el apoyo de los partidos independentistas, aunque el Govern ha reiterado hoy mismo que si no ofrece una «solución política» a Cataluña, que hoy no ha visto, no podrá aprobarlos.

Por su parte, la ministra Batet ha asegurado desconocer que Torra y Sánchez hubieran hablado de referéndum de independencia pero ha insistido en que la postura del Gobierno es clara en este sentido.

«El texto pactado muestra la voluntad de impulsar el diálogo dentro del ordenamiento jurídico porque no hay otra alternativa para abordar un problema político» ha señalado Batet. La ministra ha insistido además en la convicción de que «podemos caminar hacia una solución política dentro de la Constitución y el Estatut» y ha centrado en ese contexto la reunión comprometida para enero.

Sánchez habría insistido ante Torra en la necesidad de que la crisis política catalana se solucione «ensanchando el espacio de diálogo entre gobiernos y sobre todo entre fuerzas políticas catalanas», ha explicado Batet. Y ha destacado la mesa de diálogo creada en el Parlament, en la que participan los partidos independentistas junto al PSC y los comunes, como el ámbito en el que debe explorarse ese diálogo.

Nueva reunión en enero

Artadi ha anunciado además que el encuentro de hoy tendrá continuidad el próximo enero, sin participacion de los presidentes, en la que por la Generalitat repetirían la portavoz y el vicepresidente Pere Aragonés y por el Gobierno la vicepresidenta Carmen Calvo y un ministro por definir.

Según el texto distribuido a los medios tras el encuentro, Gobierno y Generalitat «coinciden en la existencia de un conflicto sobre el futuro de Cataluña». «A pesar de que mantienen diferencias notables sobre su origen, naturaleza o sus vías de resolución, comparten, por encima de todo, su apuesta por un diálogo efectivo que vehicule una propuesta política que cuente con un amplio apoyo de la sociedad catalana».

El comunicado conjunto asegura que la vía del diálogo «requerirá del esfuerzo de todas las instituciones, de los actores políticos y de la ciudadanía». Un esfuerzo que el gobierno autonómico y el nacional «se compromenten a trabajar para hacerlo posible».