Con desprecio. Así se ha tomado el Gobierno de Cataluña los anuncios realizados este viernes por el Consejo de Ministros, pródigo en gestos hacia cataluña como la inversión en infraestructuras o el rechazo de la condena a muerte del ex presidente de la Generalitat Lluís Companys. «No hemos visto grandes anuncios sobre Cataluña», ha zanjado la portavoz del Gobierno, Elsa Artadi.

En tono irónico, Artadi ha afirmado que «no es necesario venir a Barcelona a cambiar el nombre del Aeropuerto«, en referencia a la propuesta de cambiar la denominación de El Prat por la de Josep Tarradellas. A este respecto, el Govern critica que el Gobierno ha tomado «unilateralmente» la decisión del cambio de nombre. «No estamos en desacuerdo con el la nueva denominación, sino con las formas. Además, los problemas de El Prat no están relacionados con  su nombre, sino con su funcionamiento».

El desprecio de Artadi por las medidas del Gobierno se han extendido a todos los anuncios realizados por las ministras Celaá y Batet durante su comparecencia y ha rebajado el tono triunfalista del ejecutivo de Pedro Sánchez, que minutos antes sostenía el «triunfo del dialogo». «Hemos conseguido acuerdos concretos», ha afirmado Batet.

También ha sido rebajada la  declaración del Gobierno en la que rechaza y condena el consejo de guerra que en 1940 sentenció a muerte al presidente de la Generalitat Lluis Companys. «Esa declaración no implica nada a nivel jurídico», ha sostenido Artadi. «Fue un crimen de guerra. El Parlament ya anuló los efectos de estos crímenes en Cataluña. Ahora le corresponde hacer lo mismo al gobierno español».

Por el mismo camino del menosprecio ha tomado la Generalitat las inversiones anunciadas por el Ejecutivo. Se han licitado contratos para conservación y explotación en carreteras del Estado en Cataluña por más de 85,3 millones de euros, más otros 27,5 millones añadidos para acondicionar el trazado de la N-II entre Tordera (Barcelona) y Maçanet de la Selva (Girona). «El dinero que se ha anunciado pertenece a proyectos presupuestarios que nunca se han desarrollado», ha zanjado Artadi. «Hay obras que se adjudicaron hace más de 10 años».