El Gobierno vasco ha recordado hoy a la ministra de política territorial, Meritxell Batet, que apenas restan seis días para que finalice el año y “seguimos sin noticias» del calendario de traspaso de las 37 materias pendientes al que se comprometió. El portavoz del Ejecutivo de Iñigo Urkullu, Josu Erkoreka, ha señalado que fue la propia Batet la que fijó el plazo durante el encuentro que ambos gobiernos mantuvieron en Bilbao el pasado 26 de noviembre en el seno de la comisión mixta de transferencias y en el que se acordó la cesión de dos líneas ferroviarias y la titularidad de la AP-1 a su paso por Euskadi.

El portavoz del Gobierno vasco ha asegurado que desde entonces no se han dado “pasos significativos». Ha recordado que a este respecto “la última palabra la tiene el Gobierno español» y por ahora no se ha dirigido al vasco para anunciar la aprobación del calendario que Batet dijo que ppresentaía antes del final de este año. Erkoreka ha apuntado que ésta es una cuestión que no requiere de ningún acuerdo bilateral ya que las transferencias reclamadas para el cumplimiento íntegro del Estatuto están en manos del Gobierno central, “y no conocemos cuál es su última palabra».

Ha subrayado que las prioridades hace tiempo que se trasladaron y que la reclamación de un cronograma o calendario de cesiones no es solo una reivindicación del Gobierno vasco sino también del Parlamento ce Vitoria que lo ha solicitado hasta en dos ocasiones.

Sin Seguridad Social

Erkoreka ha recordado que es “obvio» que las prioridades de ambos ejecutivos en esta cuestión no son coincidentes. El pasado mes de noviembre Batet ya anunció que la cesión del régimen económico de la Seguridad Social al País Vasco no se incluiría en ese calendario pero que sí estaban abiertos a negociar la cesión de la gestión de las prisiones vascas, compromiso posteriormente ratificado tanto por el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska como por el presidente Pedro Sánchez. Estas dos materias figuran como prioritarias en el acuerdo de Gobierno suscrito por PNV y el PSE.

Por otro lado, el Ejecutivo vasco ha asegurado hoy que lamenta que en el discurso del Rey no hubiera alusiones a la “realidad plurinacional» del Estado ni a la necesidad de reformas para dar una salida dialogada al conflicto catalán como reclama Pedro Sánchez. Erkoreka ha recordado que la salida a esta crisis no vendrá de posiciones judiciales o enfrentamientos políticos sino de abrir caminos de “distensión».

En el que ha sido el último consejo de Gobierno del año en el País Vasco, el Ejecutivo de Urkullu ha aprobado una partida de 471 millones de euros para financiar ayudas a cerca de 55.000 vascos en riesgo de exclusión social. La provisión de recursos se dedica en gran medida al pago de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y a la ayuda para el pago de alquiler o pago de vivienda. El importe es 21 millones I inferior al de este año y no incluye el incremento del 7% que Urkullu había previsto en su fracasado proyecto de presupuesto para 2019. La falta de acuerdo y apoyo suficiente ha obligado al Gobierno vasco a prorrogar las cuentas.