PolíticaVALLE DE LOS CAÍDOS

El prior esgrime “principios religiosos” para oponerse a la exhumación de Franco

El responsable de la Basílica considera "indispensable" la autorización de la familia Franco y esperará a una sentencia judicial

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El prior esgrime “principios religiosos” para oponerse a la exhumación de Franco
Santiago Cantera, prior del monasterio del Valle de los Caídos, el pasado lunes tras la entrevista con 'El Independiente'.

Santiago Cantera, prior de la abadía benedictina del Valle de los Caídos, en marzo tras la entrevista con 'El Independiente'. G. M. PIANTADOSI

Resumen:

El prior de la Abadía del Valle de los Caídos, Santiago Cantera, la máxima autoridad religiosa en el recinto de Cuelgamuros, sólo autorizará la exhumación de Francisco Franco de la basílica cuando haya una sentencia de los tribunales que le obliguen a ello. Así lo ha comunicado el religioso al Gobierno de Pedro Sánchez en una misiva a la que ha tenido acceso El Independiente y en la que considera que “incumpliría principios religiosos y morales” al permitir el traslado de los restos del dictador sin el permiso de la familia Franco. Cantera también señala que la exhumación podría “afectar a derechos fundamentales de los familiares del difunto produciéndoles un perjuicio irreparable”.

No puedo otorgar autorización puesto que afectaría a los derechos fundamentales de los familiares”

La carta, enviada el 26 de diciembre y dirigida a la ministra de Justicia, Dolores Delgado, es la respuesta a la solicitud de exhumación que el Ministerio remitió a la Abadía el pasado 11 de diciembre y comienza recordando que el Valle de los Caídos se trata de un “lugar de culto que goza del privilegio de la inviolabilidad, teniendo la Iglesia la exclusiva competencia sobre tales lugares”.

El prior insiste en su negativa a conceder la autorización eclesiástica necesaria para la exhumación. “El Prior de la Comunidad Benedictina de la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos no puede otorgar su preceptiva autorización para exhumar los restos de un católico que yace en lugar sagrado sin el indispensable consentimiento de los familiares del finado”, explica la misiva.

En este sentido, Cantera hace referencia a la “pública y notoria” oposición de la familia Franco al traslado de los restos para argumentar que “no puedo otorgar dicha autorización, puesto que incumpliríamos principios religiosos y morales que no podemos desconocer, y podríamos afectar a derechos fundamentales de los familiares del difuntos produciéndoles un perjuicio irreparable”.

En este punto, el prior del Valle de los Caídos adelanta que sí se someterán a las sentencias que dicte la Justicia y detalla que “sin perjuicio de lo anterior, y como no podía ser de otra manera, esta Comunidad está sujeta a lo que decidan las autoridades competentes que, dado el carácter conflictivo de la cuestión, no pueden ser otras que las judiciales, como se deduce del Auto del 17 de diciembre de 2018, de la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo”.

El Gobierno recurrirá a sus superiores eclesiásticos

El Ejecutivo de Pedro Sánchez no esperará, tal como sugiere el prior del Valle de los Caídos, a una sentencia judicial, puesto que podría dilatar el proceso en el tiempo incluso más allá de las elecciones de 2020, impidiendo llevar a cabo el que se ha convertido en uno de los estandartes del Gobierno socialista. Es por ello que Moncloa ya ha anunciado que enviará requerimientos a las instancias religiosas superiores a Santiago Cantera.

El Gobierno critica la “actitud obstruccionista” del prior que “no impedirá que el proceso siga su curso”

“Dentro de las gestiones previstas por el Gobierno, figura el traslado de todas los requerimientos legales a las instancias superiores del prior Santiago Cantera”, señalan fuentes del Ejecutivo. Las instituciones a las que tendría que dirigirse Sánchez son, o bien la orden de Solesmes (Francia), de la que depende la Congregación Benedictina, o el Vaticano, puesto que la orden de Solesmes depende de él en última instancia.

En un comunicado, Moncloa señala directamente al prior del Valle de los Caídos: le lanza duras críticas por sus “antecedentes ideológicos” y advierte de que “este religioso, antes de ingresar en la Orden de los benedictinos, fue candidato a las elecciones generales de 1993 y a los comicios europeos de 1994 por el partido Falange Española Independiente”.

En este sentido, advierte que el Ejecutivo “ya esperaba esta actitud por parte de este religioso”, al que acusa de tener una “actitud obstruccionista” que “no impedirá que el proceso siga su curso”. El Gobierno va más allá y asegura que el prior del Valle de los Caídos “evidentemente hará que la opinión pública pueda llegar a considerar que la Iglesia española avala en su conjunto la negativa de este antiguo candidato falangista (…), y con ella, la negativa de la propia familia Franco”.