JxCat ha hecho público hoy un vídeo conmemorativo de la investidura fallida de Carles Puigdemont. En plena batalla por el liderazgo del bloque independentista y a las puertas del juicio del 1-O, las chispas saltan cada vez con más facilidad entre JxCat y ERC, y en ese contexto el partido de Puigdemont no ha querido dejar pasar la oportunidad de recordar que hace un año su líder no fue investido a distancia porque el presidente republicano del Parlament, Roger Torrent, se negó a obviar las advertencias del Tribunal Constitucional, con en su día hizo su antecesora, Carme Forcadell.

El presidente del Grupo de JxCat en el Parlament, Albert Batet, abre el vídeo conmemorativo recordando que “justo hoy hace un año que se tendría que haber celebrado el pleno de investidura para restituir” a Carles Puigdemont en la presidencia de la Generalitat. “Lo había decidido la ciudadanía el 21D” y “lo había acordado la mayoría” parlamentaria, insiste el mensaje compartido por diversos diputados de JxCat. Insisten en la denuncia de la “represión” y las “injerencias” en el Parlament y aseguran que el independentismo ha intentado infructuosamente abrir un diálogo “con el Estado”, para concluir que “la decisión correcta era, y es, investir a Carles Puigdemont”.

JxCat “apela a las fuerzas de la mayoría independentista” -es decir, a Esquerra- a “trabajar para restituir al presidente del 1-O”. El recordatorio coincide con las nuevas maniobras de los puigdemontistas por intentar una nueva investidura telemática, previa reforma del reglamento del Parlament, que está volviendo a tensionar la relación con ERC, especialmente en la Mesa del Parlament, entre Torrent y el vicepresidente y hombre de confianza de Puigdemont, Josep Costa.

Consciente de ser el blanco preferido de JxCat, Torrent ha escogido esta mañana para responder a una entrevista en la Ser, en la que ha asegurado respetar la decisión de Puigdemont de llevar a la Mesa del Parlament ante el Tribunal Constitucional. Una decisión que ha provocado enorme enfado en Esquerra, ante la que Torrent ha advertido que seguirá defendiendo la decisión adoptada por la Mesa, que supuso retirar el voto delegado de Puigdemont, tras la interlocutoria del juez instructor del 1-O, Pablo Llarena.

 

“Nosotros somos coherentes con las decisiones del Parlament y la Mesa”, ha insistido el presidente del Parlament, que ha recordado a Puigdemont que en esta cuestión comparte trinchera judicial con Ciudadanos, partido que también interpuso una querella contra la decisión de Torrent, que habilitaba la sustitución de los diputados suspendidos, opción a la que se han acogido Oriol Junqueras y Raül Romeva, pero no los diputados de JxCat procesados por el Tribunal Supremo.

Bronca Junqueras-Puigdemont

El mejor ejemplo de la tensión en la que viven los dos grandes partidos independentistas lo ejemplificaron ayer sus líderes con un cruce de reproches velados en la prensa. Junqueras defendió en una entrevista a Le Figaro el valor ético de haber decidido no huir y “asumir su responsabilidad” ante la justicia española, comparándose con Sócrates y Séneca. Unas palabras leídas con advertencia a Puigdemont, que hace gala de las bondades e inteligencia de su opción por el “exilio”.

Puigdemont tardó apenas unas horas en contestar. Lo hizo crípticamente, asegurando que no quería contestar pero afirmando que “todos sabemos donde estábamos y lo que hicimos, yo siempre he dicho que tendré paciencia hasta la sentencia, después cada uno explicará lo que tenga que explicar”. Desde Dublín, donde pronunció una conferencia acompañado por el actual conseller de Políticas Digitales y Gobernación, Jordi Puigneró.