La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha remarcado este miércoles que el juicio del «procés» es «el fracaso absoluto de la política» y ha interpelado a las instituciones europeas para que ayuden a reconducir el diálogo, al tiempo que ha criticado que no le autoricen entrar en la sala del Supremo. Colau ha realizado estas declaraciones frente a las puertas del Supremo, acompañada del teniente de alcalde Jaume Asens, el candidato de los comunes a las europeas, Ernest Urtasun, y las eurodiputadas Ska Keller, portavoz del grupo de los Verdes en la Eurocámara, y Gabriele Zimmer, líder del grupo de la Izquierda Unitaria.

La alcaldesa ha indicado que el juicio es «el fracaso absoluto de la política» y que «no debería haber empezado nunca», ya que se trata de un «conflicto político que se debe resolver con diálogo» y no a través de la «represión». En este sentido, ha interpelado a las instituciones europeas para que «ayuden a buscar una resolución democrática y dialogada a este conflicto».

Esto no es una cuestión de independencia, sino de democracia»

Colau se ha defendido como «no independentista» pero sus diferencias ideológicas con los acusados no le impiden, ha dicho, estar a su lado ante este proceso judicial, porque «esto no es una cuestión de independencia, sino de democracia». Por otro lado, la alcaldesa ha admitido que es «difícil de entender» que no le autoricen estar dentro de la sala del juicio por ser testigo en la causa, cuando la vista oral se puede seguir íntegramente por la televisión, ha subrayado.

En todo caso, ha decidido desplazarse igualmente a Madrid este miércoles para estar en las puertas del Supremo y para acudir este mediodía al acto de homenaje a la expresidenta del Parlament y acusada, Carme Forcadell (ERC), en el Teatro Luchana de la capital. Por su parte, Keller ha urgido que el nuevo Gobierno de España que salga de las urnas el 28A «vuelva a la mesa de negociación para hallar soluciones políticas» al problema catalán, mientras que Zimmer ha suscrito que la «única forma» de solucionar el conflicto es a través de la política y ha pedido mediación internacional de la UE.