El Manual de Resistencia de Pedro Sánchez no sería el mismo si entre sus páginas no incluyera la figura del Rey Felipe VI y la relación que ambos han mantenido por sus respectivos cargos institucionales en episodios que han sido clave en nuestro país. Pero lo cierto es que para el todavía hoy presidente del Gobierno, esa relación superó y supera lo institucional, sobre todo después de las rondas de consultas que estableció el monarca tras las elecciones de diciembre de 2015. Así lo deja ver en sus memorias, recién publicadas, en las que presume de la relación de «complicidad» que existe entre ambos y se sitúa, junto al Rey, como «las personas que íbamos a sacar al país del riesgo de bloqueo».

Un aspecto que no ha sentado bien en Zarzuela, sobre todo por los detalles que expone Sánchez sobre esas conversaciones y que deberían haber quedado en la intimidad. Y es que el libro no repasa por encima los encuentros y las charlas mantenidas sino que reproduce los diálogos entre ambos sobre situaciones de máxima importancia para la situación política que se vivía en aquellos momentos.

Cuando llegó mi turno entré en el salón de tapices sin saber, por supuesto, qué había hablado Iglesias con Felipe VI. Allí hicimos el saludo correspondiente, las fotos para la prensa y después nos dirigimos al despacho del Rey. Aún no habíamos terminado de sentarnos, estábamos entrando al despacho, cuando Felipe VI me dice: 

-Tengo que contarte una noticia.

-Dígame, señor.

-Iglesias va a proponerte formar Gobierno.

La Reina Letizia también ocupa varias líneas y entre los recuerdos de Sánchez destaca su interés por conocerle. «La reina Letizia se acercó para saludarme también; ella estudió en el Instituto Ramiro de Maeztu, como yo, y quería conocerme personalmente, un gesto que agradecí. Con todo, hasta entonces había sido una relación dentro de los cauces institucionales y protocolarios previsibles», expone. Estas 14 citas de Manual de Resistencia resumen los episodios vividos entre entre Sánchez y el monarca contados por el jefe del Ejecutivo.

  1. «Por extraño que parezca fue el Rey quien me desgranó la propuesta de Iglesias: quería formar un Gobierno de coalición conmigo. Él no estaba al tanto de los detalles: que el propio Iglesias se atribuía la vicepresidencia, que quería también el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), nombramientos de jueces…»
  2. «Esa misma noche (cuando Rajoy rechaza ser el candidato a la presidencia) el Rey me llama con la preocupación lógica. La situación en que quedaba el país era de bloqueo absoluto, pero además endosaba a la Corona la resolución de un escenario muy complejo».
  3. «En su llamada, el Rey me planteó sin circunloquios lo endiablado de la situación en la que nos encontrábamos todos. No dudé en cuál debía de ser nuestra respuesta: No se preocupe, señor. Los socialistas vamos a asumir nuestra responsabilidad».
  4. «Mi compromiso con él fue inequívoco: me presentaría a la investidura. Le daba por tanto mi palabra de desbloquear las instituciones. Me lo agradeció sinceramente y nos comprometimos a seguir hablando en los días siguientes».
  5. «Con el Rey también me veo esos días. La conversación con él fue absolutamente franca. En ella me explicó su decisión de hacer una nueva ronda de consultas, al final de la cual me encomendaría la tarea de intentar formar Gobierno».
  6. «Aquellas semanas de infarto se fraguó entre Felipe VI y yo una relación de complicidad que superó, y sigue superando a día de hoy, lo institucional».
  7. «En aquellos días intensos, don Felipe y yo tuvimos la oportunidad de conocernos de verdad, en lo más personal, en una situación que ninguno de los dos buscábamos ni esperábamos, y en la que nos colocó la irresponsabilidad de otros. Enseguida nos reconocimos mutuamente como las personas que íbamos a sacar al país del riesgo de bloqueo».
  8. «Conectamos de forma especial, confiamos el uno en el otro y se estableció una relación muy franca. Hablábamos por teléfono de manera regular. Una corriente de confianza mutua se estableció entre nosotros».
  9. «La prueba de la relación estrecha que tejimos aquellas semanas me la dio unos meses después, cuando dimití como secretario general. Me llamó para darme ánimos. Es un gesto que lo humaniza como persona y que revela esa complicidad especial que tejimos aquellos días de enero y febrero de 2016».
  10. «Ahora solemos hablar de manera regular, su preocupación por Cataluña es enorme, pero a él le apasiona la política internacional y especialmente la latinoamericana. Siempre que nos vemos, conversamos sobre la situación en el mundo».
  11. «El discurso televisado del Rey el 3 de octubre también revistió una enorme importancia institucional. Un par de días antes me llamaron de su gabinete, me explicaron cómo lo iba a abordar y me preguntaron mi opinión al respecto; lo normal en estos casos».
  12. «Siempre le he dado al Rey mi opinión sobre cómo abordar esta crisis (con Cataluña). Hemos de ser conscientes de que no vamos a resolver en un mes lo que lleva diez años larvándose».
  13. «Siempre he visto a Rey muy empático con Cataluña. El independentismo le está tratando injustamente, porque se ha expresado con frecuencia en catalán cuando ha ido allí. Él aprecia la lengua y la cultura catalanas».
  14. «Su discurso fue el propio de un jefe del Estado, por eso defendió la integridad del Estado. Ha habido críticas desde el mundo independentista pero la pregunta es: ¿qué pensaban ustedes que iba a hacer el Rey? ¿Santificar la ruptura del país?»