La presidenta de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente, acaba de anunciar que deja su cargo y el PP, decepcionada con la dirección actual del partido y su presidente autonómico, Alfonso Fe, informan agencias. Silvia Clemente, segoviana, es presidenta de las Cortes de Castilla y León desde 2015, procuradora del PP en las Cortes desde 2003 y ha estado al frente de diversas consejerías de la Junta.

Abandonará su escaño y también el PP, a quien ha acusado de «obstaculizar» su trabajo y de ser la formación política en la que «más rechazo» ha encontrado, a pesar de ser la suya. Así lo ha manifestado Clemente en una rueda de prensa que se ha convocado de urgencia y donde, con la voz entrecortada y emocionada, ha anunciado su dimisión, una decisión que ha sido «difícil», la «más difícil» de su «trayectoria política».

Clemente ha comenzado su relato al recordar cuando en julio de 2015 fue elegida presidenta de las Cortes y la «ilusión» con la que asumió su nueva responsabilidad tras pasar por el Ejecutivo autonómico.  Asimismo, ha recordado cuando en el Congreso Regional del PP de 2017 fue nombrada coordinadora del Programa Electoral por el presidente autonómico del PP, Alfonso Fernández Mañueco, en quien confío aunque luego comprobó que «sólo» quería apartarla «del proceso de renovación del partido».

«No tiene palabra y no tiene capacidad de liderazgo», ha sentenciado Silvia Clemente al referirse a Fernández Mañúeco. «Este proyecto del PP de Castilla y León carece de ambición, no tiene contenido», ha aseverado Clemente, quien ha reconocido que no cree en este proyecto por lo que ha decidido «bajarse» de él ya que no puede seguir trabajando «cuando no hay interés de servicio a los ciudadanos».

Clemente, con la voz entrecortada, ha relatado algunos de los «obstáculos» que ha encontrado entre sus propios compañeros de partido, y así ha asegurado que se han celebrado reuniones de las que se ha enterado por los medios de comunicación, por lo que se ha sentido «ninguneada».