Las víctimas estaban casi convencidas de que ocurriría y así ha sido. Un juzgado de instrucción de Bilbao ha archivado ocho de las 30 denuncias que contra un ex profesor y ex salesiano se habían presentado por antiguos alumnos de un colegio de Bilbao de esta congregación religiosa. Las mismas han sido archivadas al considerar prescritos los delitos por los que acusan al docente, conocido como ‘Don Chemi’.

Se trata de hechos que habrían ocurrido entre 1975 y 1990, mientras el profesor formaba parte del centro. Un periodo en el que según han relatado los denunciantes no sólo abusó sexualmente de varios de ellos sino que también agredió físicamente a algunos de sus alumnos. Todo apunta a que el resto de denuncias tramitadas, en su mayoría por la Ertzaintza, y en algunos casos por la Guardia Civil y una por los Mossos de Esquadra, correrán la misma suerte al tratarse de hechos que se remontarían a hace más de 28 años.

La ley establece que el plazo de prescripción actual para este tipo de delitos comienza a contar a partir de la mayoría de edad y transcurrido hasta un máximo de diez años. Diversas plataformas de víctimas han reivindicado un cambio en la legislación que impida la prescripción de este tipo de abusos a menores. El movimiento de víctimas de este colegio bilbaíno se manifestó días después de estallar el escándalo reclamando que al menos “la verdad no prescriba”.

Tras la decisión adoptada por la Justicia el docente no podrá ser juzgado ni llamado a declarar por los jueces, si bien la Ertzaintza ha asegurado que mantiene abierto el caso y la investigación. El primer grupo de víctimas que denuncio los presuntos casos de abuso sexual y físico cuando eran niños consideran que pese a que ya ha aflorado una treintena de denuncias habrá muchas más.

El centro educativo pidió perdón por lo sucedido y reconoció que en 1989 tuvo conocimiento de un primer caso y que ya en 1990 el docente acusado abandonó la congregación y el centro escolar. Sin embargo, ‘Don Chemi’ aún hoy continuaba en relación con menores al ser uno de los monitores de unos cursos de verano organizados por una asociación de tiempo libre. La aparición de estas denuncias contra este profesor se han sumado a las sospechas que se ciernen sobre otro de los docentes del centro y que también están siendo investigadas.

El Partido Popular del País Vasco llegó a enviar una carta al Vaticano para que a través de la Congregación para la Doctrina de la Fe abriera una investigación interna para esclarecer los graves hechos denunciados. En palabras de su secretaria general, Amaya Fernández, los hechos relatados por las víctimas “encogen el alama” y evidencia “el brutal tormento al que han sido sometidas”.