La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha conseguido encender de nuevo a los constitucionalistas y a los aficionados al fútbol, que en las últimas horas le recriminan que haya dado permiso a Òmnium para hacer lo que no permitió a la Plataforma Barcelona con Selección: instalar una pantalla gigante en la calle para seguir el juicio al procés.

La entidad cultural ha instalado hoy una pantalla gigante en el centro de Barcelona -concretamente en la calle Diputación, junto a su sede- para seguir la declaración de su presidente, Jordi Cuixart, ante el Tribunal Supremo. Una instalación que cuenta con los permisos reglamentarios, como han confirmado fuentes del Ayuntamiento, y que ya se montó el pasado jueves, cuando estaba prevista inicialmente esta declaración.

Una permisividad que contrasta con las negativas a permitir pantallas para seguir los partidos de la selección española de fútbol, reiteradamente rechazadas por el gobierno local de Ada Colau. La plataforma «Barcelona con la Selección» lleva tres años intentado organizar eventos y visionados multitudinarios de los partidos de La Roja para reclamar que la selección de fútbol juegue en la capital catalana, ciudad que no ha pisado en 15 años. Pero ha chocado reiteradamente con las exigencias del gobierno local.

El último intento fallido se produjo el pasado verano, coincidiendo con la celebración del Mundial. La plataforma intentó montar una pantalla gigante para seguir el España-Rusia de octavos de final, pero el ayuntamiento respondió a la petición apenas 48 horas antes limitando el aforo a 2.300 personas y exigiendo a los organizadores que se hicieran responsables de la seguridad del entorno antes, durante y después. Unas condiciones que la organización rechazo, por considerar un aforo muy limitado.

Manuel Hernández, portavoz de la plataforma, recuerda que han pedido permiso «hasta en tres ocasiones en la vía publica», coincidiendo con la Eurocopa de verano de 2016, la fase de clasificación para el mundial, en septiembre de ese mismo año, y el verano pasado, durante el Mundial. «Lo único que queríamos era el permiso», lamenta Hernández, «del resto nos encargábamos nosotros: pantalla, seguridad, limpieza». Sin embargo, «en 2016 no nos contestaron y se nos denegó en 2018, por lo que tuvimos que hacerlo en un recinto cerrado».

Efectivamente, en 2016 el Consistorio denegó el permiso para el partido España-Italia por razones de seguridad y alegando que «dado que la clasificación del Mundial de fútbol es una prueba muy importante, será emitida por televisión y los ciudadanos interesados podrán verla», según la resolución que firmó la responsable de los servicios jurídicos del distrito de L’Eixample.

El ayuntamiento emplazó a la asociación a que buscara «un espacio cerrado, con los requisitos y condicionantes técnicos, acústicos, de aforo, etcétera, necesarios para acoger un evento de estas características». Unas trabas que no han aparecido para el corte de circulación en el centro de Barcelona que el Ayuntamiento ha asumido sin mayor problema a favor de Òmnium Cultural. Un doble rasero que ha indignado en las redes a los seguidores de la plataforma pro selección.

Además, el Ayuntamiento ha multado hasta en cuatro ocasiones a la plataforma por iniciativas similares. En total, la plataforma tuvo que abonar casi 12.000 euros por multas por conceptos como «falta de plan de autoprotección», «estacionamiento» o «falta de licencia del vehículo instalador».