La embajada de Corea del Norte en Madrid, situado en el barrio de Aravaca, fue asaltado el pasado viernes por un grupo de hombres, según informa El Confidencial. Fuentes del ministerio del Interior han confirmado al citado medio que los asaltantes permanecieron al menos cuatro horas en la sede diplomática durante las cuáles retuvieron a varias personas amordazadas.

Agentes de la Policía Nacional se personaron en la embajada al ser alertados por una de las trabajadoras, que consiguió escapar y denunció lo ocurrido. Para sorpresa de los agentes, cuando llegaron a la sede coreana fueron recibidos por un hombre, bien vestido y con el clásico pin de Kim Jong-un, que abrió y transmitió que no había ningún problema, que estaba «todo normal». Tras comunicar los hechos a sus superiores, la Policía permaneció por la zona vigilando el recinto, momento en el que dos coches de alta gama salieron a gran velocidad por uno de los portones.

Solo unos instantes después comenzaron a salir a la calle los empleados de la embajada que habían permanecido retenidos. El agente, según el diario digital, apenas tuvo tiempo de identificar a uno de los conductores como el hombre que le había abierto la puerta minutos antes. Desde entonces, hay abierta una investigación sobre los sucedido. Varios equipos informáticos fueron sustraídos por los asaltantes y una unidad de emergencias atendió a varios trabajadores por heridas leves.

Las fuentes consultadas han asegurado a Efe que la representación diplomática no ha presentado denuncia, mientras que un portavoz de la embajada ha señalado a Efe que en la legación «no ha pasado nada». Esta mañana, una patrulla policial vigilaba la entrada de la embajada.

La legación diplomática de Corea del Norte en España fue abierta en octubre de 2013 por el diplomático norcoreano Kim Hyok Chol, quien fue expulsado de España el 25 de septiembre de 2017 en respuesta a las pruebas balísticas de Pyongyang.

Kim Hyok Chol, que atribuyó su expulsión a la «diplomacia de sumisión» a Estados Unidos del Gobierno de Mariano Rajoy, es ahora uno de los principales interlocutores con la Administración de Donald Trump en las conversaciones que hoy emprende en Hanoi con el líder supremo norcoreano, Kim Jong-un.

La embajada en Madrid quedó reducida entonces al mínimo, con un encargado de negocios y un pequeño grupo de estudiantes de arquitectura.