Política

Preocupación en el PP por el interrogatorio "político" de Vox a Rajoy en el Supremo

Confía Génova en que el juez Manuel Marchena, que preside el tribunal que juzga el procés, "impida cualquier otra cosa que no sean los hechos que se juzgan"

Juicio al procés: los abogados de Vox Pedro Fernández y Javier Ortega.

Juicio al procés: los abogados de Vox Pedro Fernández y Javier Ortega. EUROPA PRESS

El ex presidente del Gobierno Mariano Rajoy acudirá este miércoles al Tribunal Supremo para declarar en el juicio del procés en calidad de testigo. Por ello, a diferencia de los imputados, no se puede negar a contestar a ninguna de las partes y está obligado a decir la verdad. No es esta parte la que preocupa a su partido, convencido de que su antiguo jefe de filas «arrojará claridad» a los hechos por los que se le pregunte respecto al desafío independentista y la aplicación del artículo 155 de la Constitución, sino que Vox, personado en la causa como acusación popular, pretenda un uso político de esa declaración.

No obstante, confía Génova en que el juez Manuel Marchena, que preside el triubnal que juzga el procés, «impida cualquier otra cosa que no sean los hechos que se juzgan», por lo que los abogados del partido de Santiago Abascal, entre ellos su número dos, Javier Ortega, podrían tener su margen de maniobra limitado.

Rajoy está obligado a responder la verdad a todas las partes

De hecho, Vox ha mantenido hasta ahora un perfil muy bajo entre otras cosas porque todos los imputados se negaron a responder a la acusación popular y Marchena les impidió formular unas preguntas que iba a carecer de respuesta. En cambio, los testigos no están amparados por ese derecho, por lo que Rajoy por la tarde, pero la ex vicepresidenta del gobierno Soraya Sáenz de Santamaría y el ex ministro de Hacienda Cristóbal Montoro y por la mañana deberán responder por sus decisiones para frenar la consulta ilegal del 1 de octubre de 2017, precedida de las llamadas leyes de desconexión aprobadas en septiembre de ese año, que acabaron derivando en la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Para Abascal, Rajoy llegó tarde y mal a parar el «golpe de estado» del independentismo y es, en muy buena medida, sobre esa crítica, que ha construido el crecimiento electoral de su partido, por lo que esta es una ocasión de oro para volver a marcar perfil propio. Lo cierto es que hasta el sucesor de Rajoy en el liderazgo del PP, Pablo Casado, ha marcado distancias con una intervención de la Comunidad catalana, que si bien destituyó a todo el gobierno, encabezado por Carles Puigdemont, fue fundamentalmente para convocar elecciones catalanas el 21 de diciembre de 2017.

Un sector del PP cree que Vox «se está reservado para Tardá y Rufián»

Otro sector del PP cree, sin embargo, que Vox «se está reservado para otros testigos como Joan Tardá o Gabriel Rufián», que si emplea el tono habitual que usa en el Congreso de los Diputados puede tener más de un problema con el tribunal juzgador. Ellos, como Rajoy, Santamaría o Montoro están obligados a responder a todas las partes. El espectáculo puede estar asegurado.

Casado ha estado estos días en contacto con Rajoy por si necesita asistencia del partido para acudir este miércoles ante el Supremo. En principio no se descarta que acuda acompañado de algún dirigente del mismo como su secretario general, Teodoro García Egea, descartando que lo haga el propio Pablo Casado. Casado sí acompañó a José María Aznar cuando tuvo que declarar ante la comisión parlamentaria que supuestamente investigaba la «caja b» del PP y que ahora se ha cerrado sin dictamen y sis sentar a Rajoy, que una vez fuera del Gobierno ha dejado de ser «presa» política.

Génova prefiere «dejar las cosas tranquilas» en el Supremo

Aducen en Génova que aquello «era un acto que tenía lugar en el Congreso», mientras que para la cita en el Tribunal Supremo son partidarios de «dejar las cosas tranquilas». También fue Rajoy practicamente solo a la Audiencia Nacional en calidad de testigo en el juicio de la primera etapa de la Gürtel. Sólo le acompañó uno de sus asesores, Sergio Ramos, actual responsable de comunicación corporativa del PP.

La idea es dar una sensación de tranquilidad y de normalidad institucional. Creen que Rajoy, fiel a su estilo, huye de paseíllos y grandes manifestaciones de apoyo. No es descartable que le acompañe su último director de gabinete en Moncloa, el diputado José Luis Ayllón o quien fuera su secretaria de Estado para la Comunicación, Carmen Martínez Castro.

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