Pilar Baeza, la candidata de Podemos al ayuntamiento de Ávila, fue condenada en la década de los ochenta por asesinato. En concreto, le cayeron treinta años de reclusión de los que acabó, eso sí, cumpliendo sólo siete. Los hechos no tuvieron lugar en la ciduad por la que ahora es aspirante a la alcaldía, sino en Madrid, de donde procede.

Según revela «El español», Baeza, que acabó aterrizando en Podemos desde distintas plataformas por el escándalo de las preferentes y que también irá en la lista de las generales, fue cómplice del asesinato en Leganés (Madrid) de Manuel López Rodríguez, en 1985, a quien acusó un mes antes de haberla violado.

Los autores materiales del asesinato fueron su novio, Manuel García y un amigo de éste, Juan Carlos Torres, pero Baeza, que trabajaba en una armería, les facilitó el arma, una escopeta de caza, a sabiendas de que iba destinada a «vengar» la violación, según quedó demostrado en el juicio. El arma homicida nunca fue encontrada. Cuatro tiros a bocajarro terminaron con la vida de Manuel López a principios de septiembre de 1985, aunque su cadáver no se descubrió hasta diciembre de ese mismo año tirado en un pozo de la vecina localidad Villanueva de Perales, también en la Comunidad de Madrid.

Lo curioso es que, una vez descubierto el cadáver y conscientes de que el cerco se estrechaba en torno a los asesinos materiales pues se les identificó como las últimas personas que vieron al asesinado con vida, éstos y Baeza, que tiene ahora 56 años, se entregaron a las autoridades.

«Manipulable y de escasa dotación intelectual»

La defensa de la hoy política de Podemos, intentó un atenuante de la pena aludiendo a su situación mental. Informes forenses determinaron que era manipulable, con rasgos neuróticos y de escasa dotación intelectual, pero no incapacitada para distinguir la gravedad de los hechos.

No obstante, siete años después abandonó la cárcel de Brieva (Ávila) donde cumplió condena -la misma en la que está ahora recluido uno de los cuñados del Rey, Iñaki Urdangarín- y se quedó a vivir en la capital abulense. Estafada en el escándalo de las preferentes, se unió a distintas plataformas ciudadanas, de las que llegó a ser portavoz, lo que le fue acercando a la formación «morada». Tras superar un proceso de primarias internas, Baeza ganó la candidatura a la alcaldía de Ávila.