El homenaje se produjo el pasado domingo en Bilbao y a él acudieron cientos de personas para recibir entre aplausos el ex preso de ETA, Germán Urizar, liberado tras cumplir 28 años en prisión. Urizar fue condenado por ser el autor material del asesinato del policía de 27 años Juan Manuel Cruz, el 8 de abril de 1991 en Barakaldo. Le colocó una bomba lapa en su coche que también hirió a su mujer. Poco después fue detenido cuando se disponía a asesinar a otro policía en Barakaldo junto a otros miembros del ‘comando Vizcaya’ al que pertenecía.

El homenaje que se le brindó en Bilbao, en el Casco Viejo de la capital vizcaína, incluyó un pasillo de bienvenida entre ikurriñas y vítores que recorrió junto a una niña, un escenario donde se le honró y se le bailó un aurresku por su «regreso al barrio 28 años después». El acto ya está siendo investigado por la Abogacía del Estado a instancia de la delegación de Gobierno para determinar si hay indicios suficientes para remitirlo a la Audiencia Nacional. Quien ya ha anunciado que lo enviará es el Colectivo de Víctimas del Terrorismo que considera que los hechos pueden ser constitutivos de un delito de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas.

El delegado del Gobierno en Euskadi, Jesús Loza, ha denunciado que la izquierda abertzale siga homenajeando en la vía pública a los presos de ETA que salen en libertad y que se haga sin cuestionar en ningún momento su pasado, «Nadie podría pensar que se hiciera un homenaje público a ‘el Cuco’ -en referencia a Javier García, condenado por el encubrimiento de la muerte de Marta del Castillo- en la Feria de Abril de Sevilla o a los miembros de ‘La Manada'». Ha añadido que a nadie «en su sano juicio» se le ocurriría «que unos delincuentes condenados por sentencia firme sean recibidos en loor de multitudes».

Loza urge los familiares de los presos a hacer efectiva su petición de disculpas y denunciar los homenajes a presos, «es la prueba del algodón»

Loza ha señalado que si el entorno de los presos quiere hacerles homenajes de modo privado, «es humanamente comprensible» pero no hacerlo en público «con una exaltación de los asesinos»: «Es absolutamente intolerable no sólo para las víctimas sino para el conjunto de la sociedad». Por ello, se ha dirigido al colectivo de familiares de presos de ETA, Etxerat, para que hagan efectiva la petición de disculpas que trasladaron la semana pasada a las víctimas por si su «distancia» hubiera agravado su dolor. El delegado del Gobierno ha apuntado que lo mejor para trasladar su cercanía y «empatía » a las víctimas es hacerlo «con hechos» y no sólo con palabras. Ha instado a Etxerat a que denuncia el homenaje de este domingo» ya que será  «la prueba del algodón de que su posición es sincera. Les ha invitado además a que sumen una petición, tanto a la izquierda abertzale como al conjunto de presos de ETA para que «cesen» en la organización de homenajes públicos a los militantes de la banda que abandonan la cárcel.

«Honrar su trayectoria»

Este mediodía Covite ha sido el primer colectivo que ha hecho pública su intención de llevar hasta la Audiencia Nacional el homenaje de Germán Urizar. En una nota, el colectivo de víctimas del País Vasco ha asegurado que la denuncia se interpondrá contra la asociación ‘Kalera, Kalera’, promotora del acto. En la misma se instará a la Audiencia Nacional a que indague además posibles responsabilidades del Ayuntamiento de Bilbao por ceder de la calle para la celebración del ‘ongi etorri’.

Covite considera que podría haberse cometido un delito de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas. Recueeda que el acto sirvió básicamente para «honrar la trayectoria» de Urizar tras sus salida de prisión. Un ex preso condenado por el asesinato de un policía, haber provocado heridas a una mujer y ser arrestado cuando intentaba colocar un explosivo para atentar contra otro agente de la policía. La denuncia anunciada hoy se suma a la que ya presentó el Colectivo contra el homenaje que el pasado 23 de diciembre contra Sortu por la organización de un homenaje al etarra José Miguel Beñarán, alias ‘Argala’, en la localidad vizcaína de Arrigorriaga.

En la nota emitida hoy Covite señala que sólo en 2019 se han celebrado ya cinco homenajes a otros tantos presos de la ETA a su salida de la cárcel o por haber fallecido. El año pasado se registraron un total de 63 homenajes a miembros de ETA en el país vasco y Navarra, además  de un centenar de actos en los que según COVITE se pudo incurrir en un enaltecimiento del terrorismo.