El Ayuntamiento de Madrid se ha volcado en la celebración de la huelga feminista del 8M, coincidiendo con el Día Internacional de las Mujeres. Se ha lanzado incluso una campaña municipal, Madrid Feminista, y se han pegado carteles en muros y marquesinas para informar a la ciudadanía. E incluso habrá actos en los distritos. Lo que no ha hecho el equipo de Gobierno de Ahora Madrid es predicar siempre con el ejemplo: las trabajadoras de decenas de escuelas infantiles -dependientes de ayuntamiento o comunidad pero de gestión indirecta- han recibido una orden con servicios mínimos “abusivos”. Hasta el punto que centenares de ellas han protestado ante el Consistorio con el envío de una carta.

La misiva ha sido dirigida a Marta Higueras, la vicealcaldesa y delegada de Servicios Sociales, Educación o Empleo: la mano derecha de la alcaldesa Manuela Carmena y responsable de las escuelas infantiles. También han recibido la carta la directora general, Paloma Catalina, y la subdirectora Eloísa García; ambas ocupaban idénticos cargos durante las alcaldías de Ana Botella y Alberto Ruiz-Gallardón (PP). Las trabajadoras denuncian que la proporción de servicios mínimos es de “una empleada por aula”, esto es, del 50%. Mucho más que los umbrales decretados por la Comunidad en estas mismas escuelas, mucho más laxos.

Las educadoras ya dirigieron otra carta por la misma razón el año pasado a Marta Higueras

Ya el año pasado con ocasión de la huelga feminista se envió otra carta a Higueras, que fue receptiva y transigió con las reivindicaciones de las educadoras infantiles. Pero este año la espera fue mayor y finalmente hubo respuesta: el ayuntamiento se ratificaba en su imposición del 50% de servicios mínimos. “Nos parece increíble que un Consistorio que se dice tan feminista decrete estos servicios mínimos”. Hay 60 escuelas infantiles en la capital y más de 1.000 trabajadoras.

Más de 1.000 trabajadoras

Del 50% para educadoras se pasa al 100% para las cocineras de las escuelas. La Comunidad, gobernada por Ángel Garrido, establece criterios más flexibles. Por ejemplo, se decreta una educadora por cada 16 niños con menos de un año; uno para cada 26 niños con edad comprendida entre uno y dos años; y uno por cada 56 alumnos con una edad que va entre dos y tres años.

Las escuelas infantiles aplican la “pareja educativa”, esto es, dos personas por aula. En ocasiones la gestión la realizan pequeñas cooperativas y en otras empresas grandes como Clece (ACS) y otras célebres concesionarias que pertenecen a grandes grupos constructores. En muchas de las cooperativas, cuentan las afectadas, hay una especial sensibilidad hacia las cuestiones feministas: por ejemplo, según ha sabido este medio, el número de mujeres que quería hacer huelga en alguno de los centros superaba con creces al contemplado por los servicios mínimos.