El ex ministro de Educación y ex portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, sigue los pasos de su «jefa de filas» Soraya Sáenz de Santamaría y ha anunciado que deja la política. Méndez de Vigo llevaba tiempo sopesando esta decisión tras ver cómo perdía su candidata a la presidencia del PP el congreso que acabó encumbrando a Pablo Casado.  La noticia, que se ha conocido el mismo día del fichaje de Santamaría por parte del despacho de abogados Cuatrecasas, se difundió a través de un tuit del PP de Palencia, cuya candidatura encabezó el ex portavoz.

El PP de Palencia le agradecía «los 30 años que le ha dedicado al servicio público y desearle mucha suerte en su nueva vida alejada de los focos».

Él a su vez, en otro tuit decía ser él «quien agradece a los palentinos su ayuda y su cariño. Tienen en mi ,y para siempre , a un palentino de adopción. Muchas gracias». Aunque no ahondaba en ningún detalle sobre su marcha, ha mediado una conversación con Pablo Casado que no debió resultar muy satisfactoria.

La única esperanza de Méndez de Vigo para continuar en política la constituía la posibilidad de acabar en la Comisión Europea como comisario español, tras su dilatada experiencia en Bruselas antes de desembarcar en Madrid primero como secretario de Estado de Exteriores, más tarde como ministro de Educación  y Cultura y, finalmente, sumando las tareas de portavoz gubernamental a ese ministerio. De ganar Casado las próximas elecciones generales, es una opción que podría estar sobre la mesa aunque la comisaría europea sería una de las monedas de cambio de un pacto con Ciudadanos, llegado el caso, para cedérsela al cabeza de lista europeo de esta  formación, Luis Garicano.

Otro «sorayista», Álvaro Nadal, que fuera ministro de Energía y Turismo quiere irse a la oficina económica y comercial del Reino Unido. Sus ex compañeros de gabinete Fátima Báñez y Cristóbal Montoro, también están pendientes de la decisión que tome Casado respecto a las listas electorales. A ambos, sobre todo al segundo, le gustaría continuar. Por su parte, el que fuera director de gabinete de Mariano Rajoy,  José Luis Ayllón, tiene un pie más fuera que dentro de la política.