Política

Báñez, Montoro y Ayllón, pendientes del “dedo” de Casado para el 28-A

El ex ministro de Hacienda es el más dispuesto a seguir en las listas y el ex director de Gabinete de Rajoy el más reacio

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Báñez, Montoro y Ayllón, pendientes del “dedo” de Casado para el 28-A
Fátima Báñez y Cristóbal Montoro charlan en los tiempos que ocupaban los escaños azules

Fátima Báñez y Cristóbal Montoro charlan en los tiempos que ocupaban los escaños azules EFE

Resumen:

Los diputados se despidieron el pasado jueves entre muestras más o menos efusivas de cariño. Estaban los que sabían que no iban a volver a sentarse en los escaños de la Cámara Baja por distintos motivos, otros para los que la despedida era un “hasta luego” y un tercer grupo formado por señorías que, sencillamente, ignora si van a volver a contar con ellas en las listas para las elecciones generales del 28-A. En esta categoría cabe encuadrar a tres personas muy significativas del que fue el equipo de Mariano Rajoy en el Ejecutivo y que, posteriormente, apoyaron a la ex vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en las primarias populares que acabaron dando el triunfo a Pablo Casado.

Se trata de los ex ministros de Empleo y Hacienda, Fátima Báñez y Cristóbal Montoro, respectivamente, y del ex secretario de Estado de Relaciones con las Cortes y ex director de Gabinete de Rajoy, José Luis Ayllón. En fuentes de su entorno aseguran que Génova no les ha dicho nada ni sobre su continuidad o sobre su marcha. De hecho, la mayoría de los parlamentarios del Grupo Popular desconocen qué planes tiene Pablo Casado para ellos, aunque éste intentara tranquilizarles el pasado martes afirmando que “habrá sitio para todos” si se cuentan las elecciones generales, las locales, autonómicas y europeas, así como la administración en caso de que recuperen cuotas de poder tanto nacional como territorial.

Montoro es el más dispuesto a seguir y Ayllón el más reticente

La receptividad de los tres “sorayistas” es distinta. El más dispuesto a seguir es Montoro, quien no se plantea un futuro inmediato fuera de la política. Del ex titular de Hacienda recuerdan que “cuando pasamos a la oposición y todos se fueron corriendo a pillar cargos por Europa, él se quedó a hacer la travesía del desierto”. No le falta, sin embargo, competencia pues  Casado está rodeado de asesores y expertos económicos externos como Daniel Lacalle, Manuel Pizarro, Lorenzo Bernaldo de Quirós o Carlos Rodríguez-Braun y podría dar la sorpresa incorporando a alguno de ellos en las listas con la vista puesta en la confección de un futuro Ejecutivo, aunque para ello no hace falta tener acta de diputado. También el más efímero de los ministros Economía, Román Escolano, viene participando en actos sectoriales del PP.

Báñez está a la expectativa. Preocupada por la deriva del país, por lo que pueda pasar tras las elecciones del 28 de abril y mujer que “siempre ha sido muy de partido”, tiene más posibilidades que el anterior de repetir en las listas, aunque su fuerte identificación con Sáenz de Santamaría, de quien hubiera sido su secretaria general, le puede llevar a plantearse una vida fuera de la política.

Ya no se trata tanto de ir en las listas como en puestos de salida

Quién está en ese debate es Ayllón. En su entorno dicen, irónicos, que sólo hay tres opciones: “Que le echen, que se vaya o que se quede”. Si hay oferta de Casado para que continúe, -aunque pocos le ven repitiendo en la lista por Madrid y para la de Barcelona también hay tortas- “se lo pensará”. “Papi” Ayllón, como es llamado por sus compañeros de escaño y de partido, incluido Pablo Casado, se ha mantenido en un discreto segundo plano, esperando acontecimientos y sopesando distintas opciones de empleo en el sector privado .

Las luces de alarma entre los diputados se encendieron desde el momento en que Pedro Sánchez anunció elecciones para el 28 de abril. Ya no se trata tanto de seguir en las listas, que también, sino en un puesto donde se tenga asegurada la salida, y eso es mucho más difícil. Las perspectivas electorales a la baja, la asunción de que, aún en el mejor de los casos, –superando la barrera de los 100 diputados-, se pueden quedar treinta como mínimo por el camino, ha llenado de inquietud a sus señorías.

Grupo Parlamentario “bisoño”

Si bien la idea de Casado es abordar una amplia renovación hay quien le ha alertado del peligro de un Grupo Parlamentario “bisoño” tanto si gobierna como si tiene que afrontar cuatro años de oposición. En el primer escenario “necesitará un equipo de trabajo que negocie con los socios de gobierno cada iniciativa y que sea capaz de dar un golpe sobre la mesa si es necesario”, dice un veterano diputado ya de salida. Para lo segundo, tendrá que trabajarse los galones de principal grupo de la oposición ante Ciudadanos y Vox que, sin duda, entrará en el Hemiciclo con grupo propio.

Hay quien sitúa en torno a un 20 por ciento el grado de renovación interna de la lista para el Congreso de los Diputados. Lo demás lo harán las propias urnas.