El PNV lo había insinuado días atrás y hoy lo ha confirmado, finalmente no concurrirá a las elecciones europeas en coalición con el PDeCat. La Ejecutiva del partido se reunió ayer para tomar una decisión y que no ha llegado hasta que esta mañana tanto el presidente de los nacionalistas vascos, Andoni Ortuzar, como el líder de la formación catalana, David Bonvehí, han mantenido una conversación telefónica. En una nota el PNV señala que, una vez conocidas las últimas deliberaciones de la ejecutiva del PDeCat, «entiende, respeta y acepta» que el partido cuya candidatura encabezará Carles Puigdemont, sitúe su candidatura del 26-M como una lista «exclusivamente catalanista». De esta manera, el PNV se presentará a las elecciones del día 26-M en coalición con Coalición Canaria y Compromiso con Galicia, con las que ya concurrió en 2014. Las conversaciones con las dos formaciones se encontraban muy avanzadas y se confía en poderlas cerrar próximamente.

El PNV cree que es coherente con el «procés político» en marcha en Cataluña que el partido de Puigdemont centre su acción en la situación por la que atraviesa ahora Cataluña. Sin embargo, no cierra la puerta a una colaboración postelectoral entre ambas formaciones. Recuerda que ésta se ha mantenido en las dos últimas décadas y que es deseo que perviva tras las elecciones europeas próximas. Señala que esa «fraternidad política» continuará vigente en la relación institucional entre el PNV y el PDeCat, «especialmente en el Parlamento Europeo».

La decisión de Puigdemont de encabezar la candidatura no gustó al PNV que veía en ello una utilización de la coalición exclusivamente catalana

El compromiso de colaboración se plasmará próximamente en un acuerdo que rubricarán con el objetivo de defender «Euskadi y Cataluña en el Parlamento Europeo» y en favor de una «voz y representación justas para ambas naciones en el futuro de Europa». La colaboración se extendería a la búsqueda e impulso de «un problema no resuelto» como es el de encontrar «un encaje de Euskadi y Cataluña tanto en el marco del Estado español como en la Unión Europea».

La decisión supone romper una vieja relación europea. Desde que en 2004 se conformó la alianza ‘Galeusca’, con el BNG como tercer socio de esa coalición, peneuvistas y convergentes han concurrido juntos en unos comicios especialmente delicados para los nacionalistas, en los que la circunscripción única penaliza a estos partidos, que llevan años reclamando circunscripciones autonómicas para tener más posibilidades de obtener representación.

Distanciamiento

El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, de visita en el Parlamento Europeo en Bruselas, ha asegurado que comprenden que el PDeCat quiera promover una «unidad de acción política» en todas las citas electorales, incluida la europea, en favor del proceso en marcha.

La decisión del PNV llega después de que los nacionalistas catalanes hubieran expresado su incomodidad por la utilización que de la candidatura a las elecciones europeas había hecho Carles Puigdemont, situándose como cabeza de cartel y convirtiendo la plancha en una cuestión exclusiva del catalanismo y el procés. Los nacionalistas vascos se desmarcaron desde el primer momento, si bien decidieron abrir un proceso de consultas con todos los partidos que conformaron la coalición de las pasadas elecciones europeas. La relación con el PDeCat de Puigdemont también se vio salpicada en los últimos días por las palabras que Puigdemont hizo públicas y en las que cuestionaba el testimonio del lehendakari Iñigo Urkullu durante su declaración como testigo en el juicio del procés’.

La relación entre el PNV y el PDeCat se enfrió aún más después de las críticas de Puigdemont a Urkullu por su declaración en el juicio

La decisión de Puigdemont, que dejó por casi imposible la reedición de la coalición histórica entre nacionalistas vascos y catalanes, supone un alejamiento más entre ambas formaciones que ven cómo el tensionamiento que ha alcanzado el procés en Cataluña complica sobremanera la colaboración de ambos partidos más allá de las reclamaciones básicas y retóricas en favor de un reconocimiento de Euskadi y Cataluña y el derecho a decidir.

En el PNV confían en que puedan reeditar el escaño europeo que ocupa Izaskun Bilbao y que ahora se puede hacer más difícil volver a alcanzar. Consideran que la coincidencia del 26-M con las elecciones municipales y forales en Euskadi es un factor a su favor, ya que se trata de la cita electoral con mayor respaldo para el PNV y podría tener un efecto contagio para las elecciones europeas. A ello suman el hecho de que en estas elecciones España contará con cinco escaños más para repartir gracias al ‘brexit’ y la salida del Reino Unido.