«No esperábamos otra cosa de la Justicia española, sabíamos que actuarían de este modo». Con este escueto comentario ha zanjado la nueva portavoz del gobierno catalán, Meritxell Budó, la negativa del Tribunal Supremo de dictar medidas cautelarísimas contra la resolución de la Junta Electoral Central en la que reclama a la Generalitat que vele por la neutralidad de los edificios públicos.

Budó ha insistido en que el ejecutivo catalán «seguirá defendiendo la libertad de expresión» y ha rechazado valorar las críticas que desde sectores del propio independentismo se han expresado respecto a la polémica sobre los lazos. «No sé si estamos mejor o peor que semana pasada, no hemos hecho autocritica, pero sí nos hemos conjurado en defensa de los derechos fundamentales», ha advertido, añadiendo que «estamos determinados a seguir con la misma voluntad».

«Que la polémica sean los lazos amarillos en vez de hablar de lo que está pasando en este juicio falsa demuestra que es una maniobra de distracción de la opinión pública». En el Govern, ha añadido Budó, lo que se primará es «la libertad de los funcionarios a expresar su opinión».

Budó ha llegado a argumentar que «el Govern no pone ni quita lazos. Dejamos actuar a los trabajadores de la Generalitat y seguimos comprometidos en defender la libertad de expresión».

Querella contra la JEC

Tal como ha avanzado El Independiente.com Quim Torra había solicitado medidas cautelarisimas al Tribunal Supremo para suspender la decisión de la JEC respecto a la exhibición de símbolos políticos en los edificios públicos. Unas medidas que el Tribunal Supremo ha rechazado.

Budó ha anunciado además que «esta misma semana» el president Torra presentará la querella por prevaricación contra la Junta Electoral Central (JEC) anunciada la semana pasada por el Govern, en respuesta a las resoluciones en contra del uso de símbolos políticos.

Cs denuncia de nuevo a Torra

Paralelamente, Cs ha denunciado de nuevo al presidente de la Generalitat por la presencia de un lazo amarillo que sigue colgado en la fachada de la Delegación de la Generalitat en Londres.

La líder naranja en Cataluña, Inés Arrimadas, ha defendido en sus redes sociales la presión de su partido en contra de la presencia de los lazos y pancartas referidas a los políticos procesados por el 1-O, después de que se haya retirado el lazo amarillo denunciado ayer por el partido en el Patio de los Naranjos, en el interior del Palau de la Generalitat, al tiempo que se presentaba la nueva denuncia ante la JEC.

En su denuncia, Cs señala que «a pesar de que el pasado 21 de marzo de 2019 la JEC realizó un nuevo requerimiento a diversas autoridades de la Generalitat a efectos de garantizar la más estricta neutralidad de los edificios públicos, a fecha de hoy persisten en algún edificio dependiente del Govern símbolos claramente identificables con las opciones y candidaturas políticas independentistas» en referencia a la Delegación de Londres.

Por ello, reclama «medidas de ejecución forzosa que permitan» el cumplimiento de lo decretado por la Junta y que se remita este «nuevo incumplimiento» al Ministerio Fiscal.

«Mientras unos están obsesionados con el color amarillo» ha lamentado Budó, «nuestra obsesión es preservar derecho a la libertad de expresión».