El Tribunal Superior de Justicia de Cantabria ha ordenado que, una vez concluida la instrucción, siga la causa abierta por la querella de la diputada Verónica Ordóñez contra su excompañero en el grupo Podemos José Ramón Blanco, para esclarecer si cometió delitos contra la integridad moral y de lesiones.

José Ramón Blanco fue elegido diputado del Parlamento de Cantabria por Podemos en las elecciones de 2015 junto a Verónica Ordóñez y otro compañero más, Alberto Bolado. En octubre pasado se hizo público que Verónica Ordóñez, la secretaria general de Podemos Santander, Lidia Alegría, y una trabajadora del partido habían denunciado a Blanco por presunto acoso laboral. A raíz de estos episodios, el grupo de Podemos en el Parlamento quedó disuelto y Blanco y Bolado pasaron al grupo mixto, mientras que Ordóñez se convirtió en diputada no adscrita.

Blanco siempre ha atribuido las acusaciones en su contra a una campaña de difamación y a una estrategia para controlar el partido. En un auto al que ha tenido acceso Efe, y contra el que cabe recurso, el juez instructor de la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia ha acordado la transformación de la causa en procedimiento abreviado y que se dé traslado al Ministerio Fiscal y al resto de partes acusadoras y defensa.

El auto indica que la investigación practicada refleja, de forma indiciaria, que Blanco se dirigió en varias conversaciones a Ordóñez de forma despectiva. Habla de «ataques» a esta diputada, con gritos, y alude también a «vejaciones». Añade que Blanco trató de «trasladar una imagen negativa» de Ordóñez, que intentó «aislarla» de su entorno y que reprochó a algunas personas que tuvieran relación con ella, que le hablasen o que «fueran transmisores de sus filtraciones».

El auto también recoge amenazas textuales que, supuestamente, dirigió Blanco a Ordóñez y a otras personas, y señala que consta un informe médico forense de la diputada que da cuenta de un trastorno ansioso-depresivo desencadenado por la situación de estrés en el ámbito laboral.