Ada Colau ha recuperado a Xavier Domènech como asesor del Ayuntamiento de Barcelona. El ex líder de Catalunya en Comú, el partido creado por Colau como confluencia de su partido, Podem e ICV, integra desde ayer la junta de valoración que deberá reconocer a las personas represaliadas por el franquismo, que el Consistorio acordó crear en su último Pleno.

Xavier Domènech abandonó sorpresivamente todos sus cargos políticos el pasado septiembre, tras haber sido escogido apenas tres meses antes líder de Catalunya en Comú, cargo que se sumaba al de secretario general de Podem y presidente del grupo de los Comunes en el Parlament. Era el punto y final del hombre que consiguió concitar la confianza de la alcaldesa de Barcelona, Pablo Iglesias y la dirección de Iniciativa para intentar fraguar la unidad de la izquierda catalana. Un empeño que se demostró inútil.

Antes de eso, Domènech había liderado la candidatura de Podemos por Barcelona en las generales de 2015 y 2016, convirtiendo al partido morado en primera fuerza en Cataluña. Y apenas un año después se vio forzado -por las presiones de Ada Colau- a encabezar de nuevo la candidatura de los Comunes al Parlament, en las elecciones convocadas tras la aplicación del 155, con un grupo parlamentario saliente partido por la mitad entre los fieles a Joan Coscubiela y los alineados con las tesis pro independentistas de Albano Dante Fachín.

300 vecinos víctimas del franquismo

Con la incorporación a la junta de evaluación de los represaliados del franquismo Doménech completa -de momento- el círculo de su paso por la política institucional volviendo al Ayuntamiento de Barcelona, donde se estrenó en 2014 al ser nombrado comisionado de la memoria histórica por Colau al inicio de su mandato. Paradójicamente, una de sus primeras decisiones fue despedir a Quim Torra como director del Centro Cultural del Born, convertido durante el mandato de Xavier Trias en epicentro de la reivindicación independentista con la recuperación de los restos del asedio de 1714.

La junta creada por el Ayuntamiento valorará las solicitudes que los vecinos de Barcelona presenten para obtener la declaración de «persona represaliada por el tardofranquismo» y el Consistorio cree que unas 300 personas pueden ser reconocidas como tales. La junta es un proyecto de Jaume Asens, que la ha visto constituida antes de abandonar el consistorio para sustituir precisamente a Domènech como cabeza de lista de CatEC-Podemos por Barcelona en las próximas elecciones generales.

Integrada por seis expertos -dos psicólogos clínicos, dos historiadores y dos juristas- será la responsable de evaluar a quienes sufrieron «violaciones de los derechos a la vida y a la integridad física, moral o sexual durante su lucha por la defensa y la recuperación de les libertades democráticas entre 1960 i 1978». El reconocimiento será una resolución administrativa que no comportará  compensación económica, pero según el Ayuntamiento puede servir como elemento probatorio en un juicio