El 40% de los 391 presos por delitos de terrorismo que se encuentran cumpliendo sus condenas en cárceles españolas quedarán en libertad en un plazo de cinco años, según datos de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). En concreto, 83 de los 228 etarras y 72 de los 139 yihadistas quedarán en libertad y lo mismo ocurrirá con 10 de los 18 condenados por la actividad criminal del GRAPO y uno de los seis del terrorismo gallego.

Según la información que maneja la AVT, otro dato importante es el de la tipología de los delitos por los que se encuentran presos. Menciona los delitos sin sangre porque son los presos de ETA beneficiados con acercamientos a cárceles cercanas a sus domicilios, aunque «sin tener en cuenta que casi la mitad de los presos terroristas actualmente en prisión se encuentran cumpliendo condena por delitos sin resultado de muerte».

Desde la llegada de Fernando Grande-Marlaska al Ministerio del Interior en junio de 2018, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha autorizado 29 acercamientos de presos de ETA y otros dos de condenados por el GAL, según el recuento de Europa Press.

Presos sin delitos de sangre

Los datos de la AVT de los presos sin delitos de sangre son los siguientes: de los 228 presos de ETA, 86 no tienen delitos de sangre; de los 139 por terrorismo yihadista, son 129 sin delitos de sangre; de los 18 del GRAPO, son nueve; y ninguno de los clasificados en terrorismo gallego, esto es seis, cumplen condena por delitos de sangre.

Las cifras de la AVT desgranan otros datos de interés de la población reclusa por delitos de terrorismo. De los 228 de ETA, por ejemplo, 222 están penados y seis en situación de preventivos. A su vez, 178 del total están clasificados en la actualidad en primer grado –el régimen cerrado y más restrictivo–, frente a los 48 en segundo grado. Solo dos etarras cumplen condena en tercer grado.

En lo referente a los terroristas por yihadismo, de los 139 en prisión, 60 son penados y 79 preventivos; 121 están clasificados en primer grado y 18 en segundo grado, que es el más común entre la población reclusa. Según datos actualizados del Ministerio del Interior, en la actualidad hay 58.961 internos, incluyendo los datos de las cárceles de Cataluña.

Por parte del GRAPO, los 18 condenados están penados, de los que 12 están en primer grado, cinco en segundo grado y uno en tercer grado. De los seis penados por terrorismo gallego, según los datos de la AVT, cumplen condena dos en primer grado, tres en segundo grado y uno en tercer grado.

Piden concienciar de estas «dolorosas cifras»

La presidenta de la AVT, Maite Araluce, se refirió a estos datos en el aniversario de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. «Vienen tiempos difíciles para las víctimas del terrorismo, lo sabemos.

En los próximos cinco años veremos cómo la población reclusa por delitos de terrorismo se verá reducida casi a la mitad», dijo en un acto en el Bosque del Recuerdo en el Retiro al que asistió el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Con estas palabras denunciaba la presidenta de la AVT una realidad que resulta para las víctimas del terrorismo «difícilmente comprensible» aunque reconociendo que se ampara en el marco legal. Esta asociación ha pedido que se conciencie de estas «doloras cifras» tanto a este colectivo como a la sociedad en general.