La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha exigido este viernes explicaciones al ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, por autorizar traslados de presos de ETA cerca del País Vasco “a espaldas” de las víctimas e incumpliendo su compromiso de que no se aplicaría esta medida a etarras con delitos de sangre. En un comunicado la AVT recuerda que hace sólo cuatro meses Grande Marlaska se comprometió en una reunión mantenida con ellos a no acercar a presos que cumplieran condena por delitos de sangre y que en todos los casos en los que se procedería a traslados de etarras se haría “previa notificación a las víctimas”.

Interior ha acercado al preso de ETA Sergio Polo, condenado por su participación en al menos tres atentados que provocaron la muerte de tres personase hirieron gravemente a otras dos. Polo cumplía condena en la prisión de Algeciras y el pasado mes de noviembre fue acercado a la prisión de Herrera de la Mancha, en Ciudad Real. Al parecer, y según información publicada por el Grupo Vocento, Interior habría alegado razones de salud para su acercamiento. La AVT recuerda que el pasado mes de marzo Polo participó en un juicio en el que ejercían la acusación popular y en aquella ocasión su estado de salud no le eximió de comparecer. Recuerdan que en aquella vista Polo no mostró ningún síntoma de “arrepentimiento, colaboración con la Justicia o compasión por la víctimas y fue condenado a 110 años de prisión”. La AVT ha solicitado una reunión con Instituciones Penitenciarias para que expliqué los motivos de estos nuevos traslados.

Sergio Polo cumplía condena en la prisión de Algeciras y ha sido trasladado a la cárcel de Herrera de la Mancha

Junto a Polo en el mismo proceso fueron autorizados el traslado de otros dos presos de la banda, Iñigo Gutiérrez Carrillo y María Lizarraga, ambos desde la cárcel de Alicante a la de Picassent.

Polo fue condenado el pasado mes de marzo por la Audiencia Nacional a 110 años de cárcel al considerar acreditado que colocó en 1995 en León una bomba lapa en el coche del comandante del Ejército de Tierra Luciano Cortizo que, al estallar, le causó la muerte y heridas graves a su hija, de 18 años. La Fiscalía pedía para él 122 años de prisión, pero la sección primera de lo Penal le condenó a 12 años menos tras retirarle el delito de tenencia de explosivos al ya haber sido condenado por éste en otro procedimiento.

Desde la Asociación de Víctimas del País Vasco, Covite, se apunta que tampoco se les ha informado pero sitúan estos movimientos de presos en un procedimiento diferente al del acercamiento al País Vasco. Subrayan que los acercamientos en ningún caso se producen a prisiones limítrofes a Euskadi y que se trata de movimientos de presos habituales entre la red de cárceles españolas y que se han producido siempre sin que se les informe.

Precisamente este sábado en Bilbao la izquierda abertzale celebrará su manifestación anual en apoyo al colectivo de presos de ETA para los que reclamar su acercamiento y la puesta en libertad de los reclusos enfermos.