El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, dio este lunes un nuevo paso en relación a la moción de censura. Sin implicarse directamente en ella, lo que la semana pasada se limitaba a la presión a los socios de Pedro Sánchez a nivel general, ahora pone el foco directamente en los dos aliados ideológicamente -al menos en lo económico- compatibles: PNV, que cuenta con cinco diputados, y Junts, que dispone de siete. Los de Aitor Esteban, sin pronunciamiento público alguno tras el órdago de Feijóo, vuelven a poner el freno: no irán de la mano de Génova a ninguna parte y menos para una moción. Los posconvergentes guardan un silencio total.
En concreto, en las últimas horas Feijóo trasladó durante una entrevista en Telecinco la necesidad de que ambas fuerzas se pronuncien, quitándose la presión de encima y renunciando a protagonizar esa demanda de apoyos constantemente. De hacerlo, cree que provocaría que se "desvíe el foco" de lo relevante a su juicio: la situación de debilidad del Gobierno, con multitud de investigaciones judiciales en proceso y que cercan al entorno del PSOE. Pese a todo, este mensaje coincide con las horas previas a que Feijóo desembarque en Barcelona para participar este martes en la 41 Reunió del Cercle d'Economía 2026: Autonomía Estratégica de Europa: ¿mito o realidad?
Un espacio en el que inevitablemente esa demanda de apoyo a Junts se replicará entre el sector empresarial. Entre una burguesía catalana que en un importante porcentaje se relaciona, influye e incluso vota a Junts. Esa influencia se dio desde Foment del Treball para conseguir el rechazo de la reducción de jornada laboral a propuesta del Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz. El nexo es claro con los posconvergentes.
En conversaciones con El Independiente, fuentes de Génova adelantan que Feijóo protagonizará un "discurso valiente", de lo que se deduce que habrá una interpelación directa a ese círculo de empresarios para que si desea estabilidad económica, contribuya en lo posible a que haya un cambio de Gobierno cuanto antes. Ello en un periodo en el que el Ministerio de Economía presume de buenos números. En el evento aterrizará Sánchez el miércoles para contraponer su gestión la ofensiva de la derecha. No coincidirá con Feijóo.
El Cercle, un importante "centro de poder"
En el PP saben de la importancia del lugar, de la escena después de lanzar ese órdago a PNV y a Junts. En relación a los segundos, comentan que el Cercle es "uno de los centros de poder de Cataluña" para elevar la relevancia de lo que se traslade mañana y las posibles consecuencias de ello. "Feijóo hará un discurso valiente y no esquivará ninguna pregunta.
El año pasado, en un acto de Foment, Feijóo advirtió de que no le faltaban ganas para una moción de censura, pero sí votos
Lo hará desde Cataluña en un momento en el que España necesita con urgencia un Gobierno con autonomía para gobernar y una mayoría capaz de defender el interés general por encima de todo". El PP ahonda en el mensaje a esa élite empresarial: "Si los catalanes y el resto de españoles quieren más viviendas, más médicos, menos inmigración irregular y menos impuestos, tienen a Feijóo y al proyecto del PP a su disposición". Se hace referencia a las leyes "bloqueadas" en el Congreso, como el Plan Estatal de Vivienda del PP, su Ley del Suelo, la Ley Antiokupación e incluso al rechazo de una regularización extraordinaria de inmigrantes que entidades como la CEOE ven pertinente aunque cuestionable por los mecanismos empleados.
Hay una conexión de este momento con la última intervención del gallego ante los empresarios catalanes en un acto de Foment el 28 de noviembre del año pasado. Allí, de que el Gobierno viniera de ser golpeado por la derivada de la UCO con Santos Cerdán y un día después de la entrada del exministro José Luis Ábalos en prisión provisional por el 'caso Koldo', Feijóo pidió los votos de Junts para hacer posible ese vuelco de Gobierno y expuso su plan económico. "En esta sala seguro que hay muchas personas que han votado a Junts y que no comparten la deriva que está siguiendo el Gobierno. A ustedes les voy a hablar de una forma muy clara: a mí no me faltan ganas para presentar una moción de censura. Me faltan votos", expresó.
En un momento de competencia Junts-Aliança Catalana
Al menos en esta ocasión Feijóo volverá a trasladar cuáles son sus objetivos económicos y se prevé que aliente para ellos a que esa burguesía intensifique los contactos con Junts, en un proceso de replanteamiento frente a la presión de competidores como Aliança Catalana y en el que hay sectores que apuestan por volver a la dinámica de la extinta Convergència. Por ahora solo en el ámbito municipal, a la derecha pero rebajando el discurso independentista. La actitud de Feijóo, por ahora, es la de ser "optimista" en un momento en el que detecta un posible movimiento, discreto, hacia la necesidad de elecciones. Ya tiene de su parte al diputado de UPN, Alberto Catalán, y a la de Coalición Canaria, Cristina Valido. Se añaden los 33 diputados de Vox, que sumados a los 137 del PP en el Congreso, dejan a falta de cuatro diputados la viabilidad de la moción de censura para la cuál solo Feijóo está capacitado a poder articular. Se requieren al menos 35 diputados.
Después de la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y las novedades sobre el 'caso Leire', con la UDEF trabajando a fondo o la UCO requiriendo más información a Ferraz, el PP activó una nueva oleada de presiones contra los socios. Sin ningún movimiento hasta ahora, la posición más reciente de Junts es la de su portavoz en el Congreso, Miriam Nogueras, quien a finales de la semana pasada coincidió con el PP en la necesidad de elecciones pero negó que haya nada planteado sobre la mesa o conversaciones con el PP. La relación con los populares es complicada en todo caso, mientras hay sintonía económica, Génova -y Vox y UPN- rechazan cualquier concesión al independentismo como, entre otras, la amnistía que Carles Puigdemont sigue esperando. Y eso podría debilitar cualquier acercamiento.
En los próximos meses, el PP apuesta por tener mayor presencia en Cataluña -también en Euskadi-. Creen que hay capacidad de crecer por la derecha que apuesta ahora por el nacionalismo a raíz del desgaste generado por las alianzas con Sánchez. La carrera a las generales, acaba de empezar.
El PNV mantiene el rechazo a colaborar con el PP
En el PNV por ahora no ven motivos para cambiar de posición, se indica a este periódico. Desde la formación abertzale consideran que todo sigue igual y que "nada ha cambiado" tras escuchar la propuesta de Feijóo. Ayer afirmaron que no sabían "más de lo que ha dicho Feijóo" y que no ha habido contactos con el PP: "No estamos negociando nada". Este fin de semana el secretario general del PP, Miguel Tellado, acudió a Euskadi a aumentar la presión al PNV junto al barón popular, Javier de Andrés.
En Sabin Etxea han mantenido en todo momento que siguen defendiendo que no se sumarán a una moción de censura "de ningún tipo" junto a Vox y que eso sigue vigente. Feijóo sólo ha excluido a la formación de Abascal de la conformación de Gobierno que sucedería a la moción, algo que no vale a los vascos. Detrás hay una preocupación electoral, de que una colaboración directa con el PP más allá de la petición formal de elecciones, por ver "agotado" al Gobierno, les penalice en las próximas municipales y en las Juntas Generales en mayo de 2027, y en la próximas autonómicas de 2028.
Los nacionalistas fían todo a que sea el presidente del Gobierno quien dé el paso, sin necesidad de obligar a sus socios a secundar una moción con PP y Vox para forzar el final de la legislatura este año. Este fin de semana ha sido el propio Sánchez quien se ha reafirmado en su deseo de agotar la legislatura hasta 2027 "y más allá". El PNV ignoró ayer por completo el anuncio de moción 'instrumental' que hizo Feijóo para forzar unas nuevas elecciones. No hubo pronunciamientos públicos al respecto y se limitaron a afirmar que "de momento" no cambia nada. Una propuesta la de Feijóo con la que intentó satisfacer la demanda que Esteban viene realizando en los últimos días para que se celebren elecciones cuanto antes. El líder del PNV ha insistido en que sería "irresponsable" prolongar más allá de 2026 el actual mandato.
Esteban ayer tan sólo reaccionó a las palabras de quien fuera vicepresidente del Gobierno con Sánchez y líder de Podemos, Pablo Iglesias, quien aseguró que 'engañó' al PNV durante la moción de censura de 2018. Iglesias afirmó que hizo creer al entonces presidente jeltzale, Andoni Ortuzar, que se había alcanzado un acuerdo entre el PSOE, Podemos y Ciudadanos para convocar elecciones tras la moción, lo que habría precipitado que el PNV también se sumara. Esteban le replicó ayer a través de las redes con un "Buen farol, pero no da para órdago".
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