En lo que representa la incursión más profunda en territorio libanés en más de un cuarto de siglo, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) capturaron este domingo el histórico Castillo de Beaufort, construido por los cruzados, fue remodelado y mejorado por los caballeros de la Orden del Temple en los siglos XII - XIII. La toma de esta fortaleza medieval, ubicada en una cumbre estratégica del sur del Líbano, marca un punto de inflexión en el conflicto, ya que, desde la invasión al Líbano de 1982, no se había producido un avance de tanta magnitud.
Una epopeya medieval
Los musulmanes lo llamaban Qal'at al-Shaqif, el castillo de la roca alta, y se convirtió en uno de los pilares defensivos del Reino de Jerusalén. La fortaleza fue edificada por el rey Fulco en 1139 y entregada al Señorío de Sidón. Bautizado por los cruzados como Bel fort (Bella fortaleza) debido a su imponente estampa y su valor estratégico, el mismísimo Saladino, rey de Siria y Egipto, sitió la fortaleza tras su victoria en la batalla de los cuernos de Hattin y la conquista de Jerusalén a los cruzados (1187). El señor del castillo, Reinaldo de Sidón, fue encadenado y torturado frente a los muros a la vista de sus defensores; sin embargo, la guarnición cruzada no capituló, negándose a entregar la plaza a pesar del calvario de su señor. Finalmente, tras un año de asedio, los defensores se rindieron a causa del hambre.
Tras ser recuperado por los cristianos en 1240 mediante un tratado, el castillo entró en su fase final en 1260 al ser vendido a la Orden de los Caballeros Templarios, quienes invirtieron una fortuna en reforzar sus murallas y construir una colosal torre del homenaje. No obstante, el gran sultán mameluco Baibars, en abril de 1268 cercó la montaña y bombardeó a la fortaleza con una devastadora artillería medieval de catapultas pesadas y fundíbulos. Tras diez días de un implacable bombardeo, los Templarios supervivientes se vieron obligados a rendirse el 15 de abril.

Un avance tras 26 años
En 2026, la fortificación vuelve a ser un objetivo para otros ejércitos. Según comunicados oficiales de las FDI, durante el pasado 27 al 30 de mayo, las tropas israelíes cruzaron el río Litani y penetraron en la cordillera de Beaufort y el valle de Suluki, posicionándose a escasos cinco kilómetros de Nabatieh, uno de los centros urbanos y económicos más importantes del sur del país. Finalmente, el asalto a la fortaleza finalizó el 31 de mayo tras jornadas de intensos bombardeos aéreos y combates en los valles y pueblos adyacentes contra milicianos de Hezbolá por tropas de la 36.ª División Acorazada y soldados de élite de la Brigada Golani
En contraste con los anteriores avances en territorio libanés, esta es la incursión terrestre más profunda del ejército israelí en el Líbano en 26 años, concretamente desde el repliegue de sus tropas en el año 2000, tras la invasión de 1982. Un hecho que marca un “cambio radical en la política militar del frente libanes, según propias declaraciones del primer ministro Israelí Benjamin Netanyahu: "He instruido a las FDI a expandir la incursión en el Líbano (...) Ahora mi instrucción es profundizar y extender nuestro control sobre los lugares que estaban bajo el dominio de Hezbola”.
Los fantasmas del pasado
Las imágenes difundidas por las FDI, que muestran las banderas de Israel y de la Brigada Golani ondeando sobre los muros de la imponente fortaleza del siglo XII, tienen una fuerte carga simbólica. Como si la zona se retrotrayera a las cruzadas, Beaufort evoca los episodios más crudos de la guerra de 1982 y la posterior guerra en la "zona de seguridad". La ruta de acceso al castillo fue apodada en su día como el eje de la sangre por los soldados israelíes debido a las constantes emboscadas y artefactos explosivos que costaron la vida de cientos de militares antes de la retirada del año 2000.
La fortificación posee un alto valor estratégico, situado a unos 700 metros sobre el nivel del mar, el acantilado del castillo domina visual y militarmente el valle del río Litani, las rutas clave del sur de Líbano y el norte de la Alta Galilea. Según palabras del general retirado general retirado Mounir Shehadeh, recogidas por The National, quién controla Beaufort controla las líneas de movimiento de la región.
Incertidumbre diplomática
Por su parte, el gobierno del Líbano acusó formalmente a Israel de aplicar una política de "tierra quemada" y de violar flagrantemente su soberanía nacional, forzando el éxodo de más de un millón de personas en el sur del país. El sitio, que recientemente había recibido la consideración de "protección reforzada provisional" por parte de la UNESCO, vuelve a convertirse en un importante enclave estratégico dentro de una guerra moderna. Este avance tendrá un importancia simbólica dentro del panorama diplomático justo antes de que se inicien las nuevas rondas de negociación lideradas por Estados Unidos en Washington.
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